Andrea Nahles
Andrea Nahles, hasta ahora líder del Partido Socialdemócrata alemán (SPD). EFE

Andrea Nahles, líder del Partido Social Demócrata alemán (SPD), aliado de Gobierno de la canciller alemana, Angela Merkel, ha anunciado este domingo su dimisión tras el desastroso resultado de las elecciones europeas de la semana pasada.

Nahles había anunciado a principios de esta semana su intención de someterse a una votación interna en el grupo parlamentario para que sus compañeros decidieran sobre su continuidad en el cargo tras el varapalo que ha sufrido el SPD en la cita electoral del domingo.

"Las dicusiones mantenidas por el bloque parlamentario y las respuestas que me han llegado desde el partido me han demostrado que no tengo el respaldo suficiente para desempeñar mi cargo", ha hecho saber Nahles en un comunicado remitido por la formación política.

Los socialdemócratas sufrieron una doble humillación el 26 de mayo. Se desplomaron en Bremen, donde podrían perder el Gobierno después de más de 70 años, y en los comicios al Parlamento Europeo, donde fueron superados por los Verdes, quedando relegados a la tercera posición.

Nahles anunciará públicamente su dimisión al frente del partido este lunes y al día siguiente renunciará a su cargo como líder del grupo parlamentario en el Bundestag sin haber designado de momento a su sucesor.

El SPD es socio reticente del Gobierno alemán, tras una apuesta fallida por asaltar el poder en las últimas elecciones. Sin embargo, el máximo representante del partido en el Ejecutivo, el vicecanciller alemán, Olaf Scholz, ya ha avanzado al diario Tagesspiegel que no buscará una nueva gran coalición porque "tres grandes asociaciones de este tipo, seguidas, no hacen ningún bien a la democracia alemana".

En un documento publicado el lunes, el 'número dos' del SPD, Ralf Stegner, el líder de las juventudes socialdemócratas, Kevin Kuehnert, y el diputado Matthias Miersch han esgrimido que los votantes han castigado al partido por su falta de claridad.

"Necesitamos tener el valor de corregir decisivamente nuestro curso allí donde sea necesario (...) Eso significa un SPD sin miedo", han argumentado. "La gran coalición tiene una fecha final: al menos hasta septiembre de 2021 y, si es necesario, antes", han dicho, subrayando que el SPD "no ha firmado una suscripción con los conservadores".

De momento, han rehusado romper directamente con la CDU, pero han urgido a aprobar leyes sobre migración y pensiones y una fiscalidad progresiva para las empresas multinacionales, entre otras cuestiones. Nahles también ha descartado abandonar el Gobierno, aunque ha prometido presionar a los conservadores para conseguir más políticas sociales.

Desde que comenzó su andadura, hace un año, el cuarto Gobierno de Merkel se ha viso debilitado por las pugnas internas. La canciller alemana tuvo que enfrentarse al desafío planteado por su socio bávaro, la CSU, en torno al política migratoria.

Si el SPD se retira de la gran coalición, Alemania se vería abocada a elecciones anticipadas. Por ahora, hay previstas otras tres votaciones antes de final de año, todas ellas en exestados comunistas donde los ultraderechistas de Alternativa para Alemania (AfD) cobran fuerza.

El exlíder del SPD y uno de los grandes rostros del partido, Martin Schulz, ha manifestado a Welt am Sonntag que no se enfrentaría a Nahles en la votación del liderazgo el martes, pero ha declinado contestar si buscará ser reelegido como líder a partir de entonces.