Nubes
Imagen de nubes sobre un núcleo urbano. Nissim / WIKIPEDIA

Las grandes ciudades llevan aparejadas efectos sobre el medio ambiente. El principal es el llamado 'isla de calor', es decir, que la temperatura en ellas es superior a la de alrededor. Pero una investigación revela que existe otro: las ciudades forman nubes.

Es la premisa de un estudio publicado por la revista Climate and Atmospheric Science. Según esta investigación, las ciudades prolongan los cielos nublados, lo que en realidad es contradictorio, porque la falta de vegetación tiende a secar el ambiente y reducir la humedad. Lo que pasa es que el calor retenido por los edificios durante el día impulsa una turbulencia de aire que alimenta la humedad de las nubes a última hora de la tarde.

"Aunque hay menos humedad disponible en la superficie y la atmósfera es más seca, las nubes bajas pueden persistir durante más tiempo en el área urbana, al mantenerse la mezcla vertical de la humedad disponible por un periodo más largo de tiempo en la transición de la noche", dice el estudio.

Los expertos creen que este estudio sugiere que el impacto de las ciudades en el clima se extiende más allá de las temperaturas y que esta nubosidad puede empeorar aún más el efecto isla de calor.