El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, se mantiene en su negativa a formar un Ejecutivo de coalición con Podemos pero abre la puerta a que este partido pueda elegir a alguno de sus miembros, que serían "independientes".

Así lo ha apuntado este viernes la portavoz del Gobierno, Isabel Celáa, que ha insistido en que no se dan las circunstancias para una coalición de Gobierno pero ha aludido a una fórmula que este jueves ya mencionó el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, y que podría ser un punto intermedio entre las exigencias de Iglesias de entrar en el Ejecutivo y la intención de Sánchez de formar un Gobierno monocolor.

"No se descarta que puedan ser personas que se alinean más con unas ideologías que con otras, personas que pudieran ser designadas por otras fuerzas políticas", ha dicho Celáa, que también ha apelado al "principio de realidad" para hacer ver a Iglesias que no está en posición de exigir una coalición.

Según ha dicho, lo que "generalmente" se entiende por coalición deja fuera al partido morado en las actuales circunstancias. "Se llama Gobierno de coalición a aquel que está configurado por fuerzas que tienen un peso semejante y que configuran juntas una mayoría absoluta y no se requeriría otra fuerza", ha dicho y ha añadido que, por tanto, "habrá que trabajar en líneas diferentes".

Sánchez afronta el proceso de investidura con la intención de hablar con "todos" los partidos del Congreso, aunque Celáa se ha cuidado de subrayar que Unidas Podemos es "acompañante preferente".

De momento, no ha podido concretar cuándo volverán a reunirse Sánchez e Iglesias pero ha descartado tanto que Unidas Podemos no vaya a apoyar su investidura, tal y como este partido ha llegado a sugerir, como que tengan que repetirse las elecciones. Sería "lamentable", ha dicho.

Ronda de consultas con el rey

Por el contrario, Celáa ha apuntado que la semana que viene probablemente se darán nuevos pasos hacia la investidura porque es "muy posible" que en esos días el rey celebre la ronda de consultas con los partidos del Congreso. Desembocarán en la comunicación por parte de Felipe VI a la presidenta, Meritxell Batet, de la persona que debe someterse a una sesión de investidura que el Gobierno calcula que tendrá lugar la primera o segunda semana de julio.

Antes de la ronda de contactos, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, deberá acudir a una nueva audiencia en Zarzuela para comunicar al rey el nombre de las personas que representará a cada grupo en una ronda de contactos que, por ejemplo, en la última legislatura, se sucedieron durante tres días.

Está previsto que el rey llame a los grupos de menor a mayor representación en el Congreso. En esta ocasión, empezará por el diputado del Partido Regionalista de Cantabria, José María Ángel Mazón, y concluirá con Sánchez, por el PSOE.

Como ha ocurrido en otras ocasiones, ERC ha anunciado que no acudirá a la ronda de consulta y el JxCAT probablemente tendrá que designar a otra persona para acudir a la consulta con el Rey, después de que su primer designado, Jordi Sànchez, está en prisión provisional y, salvo que el Tribunal Supremo le autorice volver a salir para ir a Zarzuela, no cumplirá el requisito de estar "en condiciones materiales" de acudir que marca el Reglamento del Congreso.

Terminadas las consultas, Batet volverá a La Zarzuela y el rey le comunicará el nombre de la persona que debe someterse a la sesión de investidura en el Congreso, para lo que, según Celáa, queda más de un mes.