Riders de Deliveroo
Un 'rider' a las puertas del juzgado donde se desarrolla el juicio contra Deliveroo. Juan Carlos Hidalgo / EFE

Este viernes ha comenzado en Madrid el macrojuicio contra la compañía de reparto de comida a domicilio Deliveroo que han iniciado 532 repartidores por las condiciones en las que trabajan. La empresa afirma que sus repartidores prefieren la "flexibilidad", mientras que la asociación Riders x Derechos acusa a las plataformas de "esclavitud enmascarada".

Según la Inspección de Trabajo y la Tesorería de la Seguridad Social, la empresa tiene a más de medio millar de repartidores presuntamente como "falsos autónomos". Las siguientes son las posiciones que han expresado las partes a las puertas del juzgado.

Deliveroo: "Flexibilidad"

"Los repartidores son autónomos porque ellos lo quieren, así tienen el control y pueden elegir cuánto trabajan, dónde, cómo y con quién lo hacen", ha defendido la directora de Comunicación de la compañía, Carolina Pérez.

Ha recordado que si el juez ordena su reclasificación como empleados "perderían estos beneficios", y ha incidido en que para la empresa es "primordial" garantizar la seguridad de este colectivo.

Sin embargo, desde Deliveroo aseguran que, bajo la actual legislación, introducir más medidas para proteger a los repartidores supondría difuminar aún más la barrera entre el autónomo y el no autónomo, por lo que reclaman una "reforma legal" que garantice "su seguridad sin poner en riesgo la flexibilidad".

El abogado de Deliveroo, Román Gil, ha defendido que algunos riders de la empresa han llegado a facturar entre las dos plataformas hasta 100.000 euros.

"Hay un elevado número de 'riders' con notable éxito económico", ha resaltado el letrado, que ha explicado que Glovo ha aportado voluntariamente cifras sobre lo que facturan repartidores que dan servicio a ambas aplicaciones.

De acuerdo con estas fuentes, uno de estos riders facturó 56.000 euros a una empresa y 45.000 a otra; otro facturó 50.000 y 34.000 euros, respectivamente; y un tercero registró ingresos por 66.000 y 11.000 euros procedentes de estas plataformas, aunque no ha precisado el periodo exacto.

Riders: "Esclavitud"

El miembro de la asociación Riders x Derechos Martino Corregiari ha insistido en que son "falsos autónomos porque no existe esa libertad ni esa flexibilidad": "Deliveroo funciona mediante un algoritmo que, a través de un 'ranking' elaborado en base a una evaluación interna, te da acceso o no a una serie de horas y a pedidos".

Desde esta agrupación, que acusa a las plataformas digitales de precarización y de no respetar los derechos laborales, han recordado que los repartidores cobran por pedido y no por horas, y que en la práctica tienen más trabajo aquellos que "que están siempre disponibles en las horas de mayor demanda", lo que en su opinión demuestra que de facto no existe esa supuesta libertad de elección.