López Obrador
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. José Méndez / EFE

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pidió este viernes a Donald Trump profundizar en el diálogo para buscar alternativas al problema migratorio y evitar así confrontaciones, después de que el mandatario de EE UU anunciase nuevos aranceles como castigo por el continuo flujo de migrantes.

"Le propongo profundizar en el diálogo, buscar alternativas de fondo al problema migratorio", dice López Obrador en una carta a Trump, en la que le reitera que no quiere confrontación pero tampoco le falta valor, ya que asevera: "No soy cobarde ni timorato".

En la misiva, divulgada por la Presidencia de México, López Obrador le asegura a Trump que su país "cumple su responsabilidad de evitar la migración" sin violentar los derechos humanos.

Trump anunció este jueves a través de Twitter la imposición gradual de aranceles a todos los productos mexicanos, desde el 5 % hasta el 25 %, y amenazó con mantenerlos "hasta el momento en el que los migrantes ilegales que vienen por México, a nuestro país, paren".

Ley del Talión

En la carta, el presidente mexicano le manifiesta a Trump que los problemas sociales "no se resuelven con impuestos o medidas coercitivas".

El presidente de México sostiene también no creer en la Ley del Talión, en el "diente por diente" ni el "ojo por ojo" porque todos "nos quedaríamos chimuelos [desdentados] o tuertos".

Asimismo, le señala que los hombres de Estado y de Nación "estamos obligados a buscar soluciones pacíficas a las controversias y llevar a la práctica por siempre el bello ideal de la no-violencia".

En ese sentido, López Obrador solicita a Trump que si no tiene inconveniente instruya a sus funcionarios para que atiendan a los representantes de México que este viernes viajarán a Washington "para llegar a un acuerdo en beneficio de nuestras naciones".

López Obrador le recuerda que desde el inicio de su gobierno, el pasado 1 de diciembre, le propuso optar por la cooperación para el desarrollo y ayudar a los países centroamericanos con inversiones productivas para "resolver de fondo este penoso asunto".


De Lincoln a Roosvelt

También indica a Trump que en poco tiempo los mexicanos ya no tendrán necesidad de irse a Estados Unidos y que su migración "será opcional y no forzosa" porque su gobierno combate la corrupción, el principal problema de México.

México se convertirá en "una potencia con dimensión social" y los mexicanos podrán trabajar y ser felices donde nacieron, donde están sus familiares, sus costumbres y sus culturas, y no irse a Estados Unidos, señala.

López Obrador le recuerda a Trump asimismo que el presidente mexicano Benito Juárez mantuvo excelentes relaciones con el prócer estadounidense Abraham Lincon, y que Franklin D. Roosvelt "entendió las profundas razones" que llevaron al presidente Lázaro Cárdenas a decidir la expropiación petrolera en 1938.

López Obrador lanza a Trump la pregunta de cómo de la noche a la mañana el país de la fraternidad con los migrantes se puede convertir en un gueto, un espacio cerrado donde se estigmatiza, se maltrata, se persigue, se expulsa y se cancela el derecho a la justicia. "La Estatua de la Libertad no es un símbolo vacío", concluye.

Horas después, en su habitual encuentro con la prensa, López Obrador ha anunciado que continuará el proceso de ratificación en el Senado mexicano del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

También se mostró confiado en que Estados Unidos rectificará sus medidas arancelarias. "Les digo a todos los mexicanos que tengan confianza, que vamos a superar esta actitud del Gobierno de Estados Unidos y que van ellos a rectificar, porque México no merece un trato como el que se quiere aplicar", señaló el mandatario desde el Palacio Nacional.

Rreiteró que México no caerá en "ninguna provocación" y que no se contestará "a la desesperada" ante la decisión.