"Yo pensé ¡qué bonito recuerdo tendrán cuando sean mayores! Y que ahí se acabaría todo". Pero no se acabó. Ana Grijalba es la madre de los mellizos Pablo y Carmen, de 16 años y de Daniela, de 12. Junto a su padre, José Ramón Bravo podrían ser una familia normal si no fuera porque los tres jóvenes bailan, actúan, cantan e interpretan en el musical Billy Elliot en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid. Este sábado será la primera vez que los tres coincidan sobre el escenario en una función.

En el musical que representan y que Ana y José Ramón han visto ya más de 200 veces, pues los niños siempre han de ir a las representaciones acompañados de un tutor, se cuenta la historia de un niño que quiere bailar y que tiene que cambiar de ciudad para poder realizar su sueño. Eso es lo que pasó con los Bravo: el talento de sus hijos les ha acabado llevando de Burgos a Madrid, para que sus hijos puedan formarse y tener un futuro en la escena, lo que más aman hacer.

Tuvieron que mudarse, pero es que "no queda otra si quieres apoyarles, porque si se quieren dedicar a ésto en una ciudad pequeña es imposible", cuenta José Ramón. No es para menos, pues Billy Elliot es el musical más premiado en la historia de los Premios Broadway World en España y ostenta el récord de semanas como espectáculo número uno de la crítica.

"Hemos ido mucho a lo que había de teatro o danza, pero sólo a verlo. Ninguno de los dos [madre y padre] nos hemos dedicado a este mundo para nada, aunque siempre nos ha gustado y se lo hemos inculcado", explica el padre. Ana, la madre, tampoco sabe el porqué de la coincidencia de que a sus tres pequeños les guste lo mismo. "Bueno, él es muy bailongui", dice la madre señalando a su marido. "Pero de andar por casa", puntualiza él, avergonzado.

Ninguno de los dos tuvo dudas ni escatimó esfuerzos en darle a sus hijos un camino para su sueño. "Sabes que van a hacer danza profesional, que no son dos días a la semana y ya, requiere una exigencia todos los días. Pero si ves que día a día lo pueden ir compaginando... ellos mismos lo han sabido hacer muy bien y se han organizado". Pero el matrimonio siempre ha estado vigilante: "Hemos estado encima un poquito, porque claro, lo bonito es el baile, no el cole. Pero si ellos van bien no te planteas que no van a poder. ¿Para qué preocuparse antes de tiempo?", dice ecléctica la progenitora.

Pablo es uno de los seis "billys" que protagonizan el musical (hay seis niños que se turnan para ese papel) pero además puede hacer los papeles de Kevin, Jhon y Michel, el amigo de Billy. Carmen es miembro del elenco e interpreta a la siempre ácida Keely Gibson. Daniela debuta este sábado como miembro del elenco, una de las niñas que aprenden ballet junto a Billy Elliot. Y aunque ha sido la última en llegar a este musical, con ella empezó todo. A la primera a la que llamaron fue a la pequeña, a Daniela, con solo siete años, para Sonrisas y Lágrimas cuando fueron a Burgos, la misma productora. Y luego fue Pablo...", explica su madre, que fue entonces cuando pensó que todo sería algo pasajero.

En casa de los Bravo un día de rutina... casi no existe. "Un día de rutina... pues en una casa con un baño es complicado", dice resignada la madre. El joven Pablo interviene y lo explica:"Desde que salimos los tres de casa por la mañana casi no nos vemos hasta la noche, porque tenemos colegio de ocho a tres, Daniela a veces también tiene cole después de comer. Y por la tarde empezamos el conservatorio a las cuatro, hasta las siete. De siete a ocho y media venimos al teatro a hacer otra clase. Y si tenemos función hasta las once y media o doce", explica casi entusiasmado. Y es que los tres, además de actuar, estudian en la la Escuela Billy Elliot Scaena, creada exprofeso para preparar a jóvenes actores, cantantes y bailarines desde mayo de 2015 y dirigida por Carmen Roche y Víctor Ullate.

"En casa hablamos mucho del musical. Nos ocupa mucho tiempo en nuestras vidas, así que está muy presente cuando hablamos", hace ver Carmen sobre su día a día. En ese devenir siempre está presente lo que vendrá después. "Nuestros padres siempre nos dicen que no dejemos nunca los estudios, porque si por un casual esto se acaba, tenemos otra opción, que esto no es fijo", hace ver prudente la pequeña Daniela.

Y es que si algo define a estos tres jóvenes artistas es el aplomo. Los tres coinciden en que el escenario es su sitio favorito del teatro. "En una sola obra tienes todos los estilos: canto, danza, interpretación... eso lo hace muy completo. Y podemos estar encima de un escenario y recibimos los aplausos y el calor del público... es una maravilla", reflexiona Pablo.

Pero aunque sobre las tablas no fallen, nunca dejan de ponerse nerviosos. "En la primera función estaba cagadísima, tenía mucho miedo y nervios, pero al final fue emocionante y salió muy bien", confiesa Carmen. "Siempre que estrenas estás más nerviosa", apoya Daniela. Y aunque se pasan, nunca se van del todo. "Los nervios del primer día los tienes siempre, aunque en menor medida. Demuestran que lo que te gusta y te importa", aclara Pablo.

Dejaron su casa, su familia, sus amigos... y todo por sus hijos. "El cambio es durito. Tanto a nivel del trabajo como económico es bestial lo de vivir en Madrid", reconoce Ana. Ella tuvo que buscar trabajo en la capital y su marido pedir un traslado. Ysus amigos y familiares... "Pues todos flipando", dice José Ramón. "Preguntaban ¿pero os vais? ¿todos? ¿vais a volver? y decían ¡qué valor tenéis!, ¿no os da miedo?". "Les apoyamos y ellos nos reconfortan porque son felices", dice Ana. Quizá eso lo explique todo.

Venirse de Burgos tuvo su recompensa: En una función vinieron tantos paisanos que se puso el himno de Burgos al terminar "y todos lo cantaban". Ypara este sábado la productora de Billy Elliot, SOM Produce, ha hecho una oferta especial para la gente de Burgos, que incluye viaje y función.