Un usuario utiliza la aplicación de Uber para teléfono móvil.
Un usuario utiliza la aplicación de Uber para teléfono móvil. ARCHIVO

Uber, plataforma de contacto entre usuarios y vehículos con conductor (VTC), ha anunciado este jueves la suspensión de su servicio en Valencia desde el 1 de junio por las "nuevas restricciones", ya que en la citada fecha "entra en vigor la obligatoriedad de esperar 15 minutos adicionales en cada servicio". Cabify, por el contrario, ha anunciado que seguirá operando en Valencia y Alicante.

Según ha manifestado un portavoz de Uber en un comunicado, su "compromiso" con la Comunidad Valenciana "permanece intacto" y siguen a disposición de la Generalitat Valenciana para trabajar en una "regulación justa para todos".

Para Uber, la obligatoriedad de esperar 15 minutos para contratar una VTC es una restricción incompatible con la inmediatez de su servicio.

Esta plataforma suspende el servicio en Valencia a partir de la madrugada de este sábado mientras estudia sus opciones de futuro.

Las nuevas disposiciones del Ayuntamiento valenciano fueron aprobadas a principios de abril, y la plataforma se había comprometido a tratar de adaptar su producto a las nuevas exigencias.

Ribó: "No estoy nada preocupado"

Tras el anuncio de la empresa, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha sostenido este jueves que da prioridad a los taxis como servicio público y que Uber no lo es, por lo que "no" está "nada preocupado" por la decisión.

Ribó ha sostenido que su posición es "clara". "Pensamos que el taxi es un servicio público y Uber no es un servicio público, y por tanto, primero el servicio público y luego, las otras cosas", ha agregado.

El alcalde ha precisado: "si Uber no considera conveniente por sus negocios estar en València, hay muchas más alternativas. No estoy nada preocupado por ese tema", ha finalizado.

Por su parte, el responsable de la Confederación de Taxistas Autónomos, Fernando del Molino, desconfía del anuncio y cree que esta firma seguirá operando.

"Sabemos que no se van a ir, sino que van a intentar monopolizar el transporte en las ciudades, aunque la legislación que entra en vigor, que a nosotros se nos queda corta, se lo impide en parte, ya que les obliga a cumplir ciertas reglas", ha declarado.

Cabify sigue

Por el contrario, Cabify ha confirmado este mismo jueves que seguirá operando en Valencia y Alicante tras adaptar su modelo de negocio en la Comunitat a los nuevos requisitos. La compañía española movilidad explica en un comunicado que pese a estas "restricciones impuestas, que en nada benefician ni a la ciudadanía ni a los usuarios", apuesta por dar una "respuesta de calidad" a los más de 300.000 usuarios que han confiado en su servicio en Valencia y Alicante.

La compañía renueva su "compromiso por la movilidad" en la región, a través de su filial Miurchi Car SL., el servicio de transporte --y no el de agencia de viajes, que es el que venía utilizando hasta ahora en todas las ciudades salvo Barcelona-- y operará como lo hacen las empresas de transporte contratadas por hoteles y otros servicios similares del sector VTC tradicional.

A partir de este sábado, los usuarios que deseen viajar con la aplicación tanto en Valencia como en Alicante tendrán que contratar el servicio de transporte ofrecido por Miurchi Car, S.L. y aceptar nuevos términos y condiciones en la aplicación. Tras la contratación y aceptación de los términos de ese servicio, se establece un tiempo de espera de 15 minutos después del cual el usuario podrá solicitar su siguiente trayecto.

Cabify ha querido dejar claro que "esta decisión no implica la conformidad de la compañía con esta regulación altamente perjudicial para la movilidad y para la libertad de elección de los usuarios", sino que "responde a su compromiso con la ciudad, sus usuarios, sus empleados, colaboradores conductores y con su red de empresas asociadas, que también trabajan en favor del desarrollo de la economía digital y la movilidad sostenible tanto en la Comunitat Valenciana como en el resto de España".

Según la compañía, su modelo habitual como agencia de viajes --que utiliza en todas las regiones salvo en Cataluña, y desde el 1 de junio en la Comunitat Valenciana--, permite una prestación de servicio mejor para los usuarios, ya que no impone restricción al tiempo de precontratación previo.

A su entender, "este modelo no es el mejor para el futuro de una movilidad competitiva y sostenible, pero está dispuesta a cargar con el elevado e injustificado coste de adaptar su modelo de negocio para seguir dando respuesta a las necesidades y aspiraciones de los usuarios y también de los visitantes que cada año tienen como destino la Comunitat Valenciana".

En todo caso, confía en que "la situación será transitoria y que el Decreto ley aprobado por la Generalitat será declarado inconstitucional y revocado por los tribunales en un futuro próximo".

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