Alberto Chicote con las cocineras de la residencia, en '¿Te lo vas a comer?'.
Alberto Chicote con las cocineras de la residencia, en '¿Te lo vas a comer?'. ATRESMEDIA

"¿Que esto nos cuesta el puesto de trabajo a las dos? Pues seguramente, pero esto es que ya clama al cielo". Así de contundente se mostró la cocinera Inés García en la edición de este miércoles de ¿Te lo vas a comer?

Esta semana Alberto Chicote volvió a poner a prueba la alimentación de las personas mayores en las residencias y fuera de ella, uno de los temas que ya denunció el programa de La Sexta en su primera temporada.

Dos de las personas que se ofrecieron a dar testimonio de lo que sucedía en la residencia del Ensanche de Vallecas en la que trabajan fueron las cocineras Sol Félix e Inés García. Ambas, cansadas de la mala calidad de la comida que se le ofrece a diario a los ancianos que allí viven, decidieron ponerse en contacto con Chicote para denunciar lo que allí sucede.

"¿Cómo es el producto que recibís de calidad y de cantidad?", quiso saber el cocinero. "No tiene ni lo uno ni lo otro", comentó Inés, que sacó su móvil para mostrar los vídeos donde había registrado algunos de los menús que tienen que preparar. "Tenemos nueve calabacines para dar de comer a más de 75 personas, no sabía cómo hacerlo porque no vienen más", dijo la cocinera. "El segundo plato se supone que son entremeses, pero de malísima calidad", mostró Inés mientras se podía ver en la pantalla las imágenes de lonchas de mortadela y queso.

Ambas comentaron que para los purés les dan una "bolsa de menestra que son 2 kilos y medio para todos los abuelos. Luego les puedes añadir puré de patata para que espese". Y añadió que "con con eso no hay problema que tenemos sacos de 50 kilos de puré".

También destaparon que la residencia está sobre aviso por si acude Sanidad a hacer una inspección al centro ya que les dicen que "esté todo limpio y ordenado" para cuando lleguen.

Al finalizar la entrevista, Chicote les agradeció su colaboración con el programa: "Sobre todo quería daros las gracias vuestra la valentía porque la denuncia que estáis haciendo es de un arrojo fuera de serie".

A lo que Inés reconoció que "me gusta hacer el trabajo que hacemos porque para los abuelos es su última casa y por lo menos que estén satisfechos y contentos". Y añadió: "¿Que esto nos cuesta el puesto de trabajo a las dos? Pues seguramente, pero esto es que ya clama al cielo". Para concluir, la cocinera añadió que "se lo hemos dicho a todo el mundo, no nos hemos saltado ningún escalón y como no nos contestan en ningún sitio, pues habrá que tirar por otro camino para que nos hagan caso".