Congreso
 Vista general del hemiciclo de la Cámara Baja, durante la sesión constitutiva del Congreso de la XIII Legislatura. EFE/Javier Lizón

Un diputado un voto... y casi un asistente. En la próxima legislatura, los 350 diputados tendrán casi un trabajador eventual a su servicio, según un acuerdo de la Mesa del Congreso, que la semana pasada decidió aumentar el número de asistentes que, además será igual a todos los grupos tengan estos el número de diputados que tengan. Los más beneficiados serán los grandes, como PSOE y PP.

La cifra acordada para determinar la cantidad de asistentes que el Congreso pone a disposición de sus señorías es 0,9, según informó la Agencia Efe. Es decir, a una décima del 1 que indicaría que a cada diputado le corresponde una persona en la que apoyar su trabajo.

Por los 350 diputados que tiene el Congreso habrá 315 asistentes, contando sólo los que dependen directamente de la Cámara. En los últimos cuatro años, con un sistema de proporciones variables en función del tamaño de los grupos, el Congreso puso a disposición de los diputados 271 asistentes. Con este acuerdo, se contratarán 44 más.

El acuerdo de la Mesa se refiere sólo a los asistentes que el Congreso pone a disposición de los grupos y es uno de los alicientes que tiene para los partidos tener uno y no formar parte del Grupo Mixto. También, porque de esta manera disponen de más medios materiales y económicos con los que, si quieren, pueden contratar más personal eventual.

En esta legislatura, el Congreso contará previsiblemente con ocho grupos parlamentarios. A la espera de ver qué ocurre con JuntxCat, ayer quedaron registrados el del PSOE, del PP, de Ciudadanos, de Unidas Podemos, ERC, PNV y Grupo Mixto, que en esta ocasión compartirán diputados de Bildu, Coalición Canaria, Compromís y el Partido Regionalista de Cantabria.

Beneficio a los grandes grupos

Para calcular cuántos de estos trabajadores eventuales corresponden a los ocho grupos que habrá en el Congreso en esta legislatura, se empleará el mismo sistema que antes pero con un criterio nuevo que beneficiará a los que tengan más diputados.

Así, el ratio de 0,9 se calculará en función de los diputados de cada grupo parlamentario por igual. Así, con 123, al PSOE le corresponderán entre 110 y 111 asistentes según para donde se cuenten los decimales del resultado o al PP, entre 59 y 60, por sus 66 diputados.

Independientemente del número de diputados que tenga, a todos los grupos se les aplicará el ratio de 0,9 asistentes, es decir, casi uno por diputado. Lo que sucedía hasta ahora era que los grupos más pequeños, cuyos diputados tienen que sorportar mayor carga de trabajo parlamentario, se dotaban de más asistentes mediante un ratio que se modulaba en función de sus integrantes, y por tanto, de su resultado electoral.

Así, a los grupos pequeños les correspondían más asistentes y viceversa. En la pasada legislatura, al grupo más numeroso, el PP con 123 diputados, se le asignaron 103 asistentes con una proporción de 0,7 –con idéntico número el PSOE tendrá al menos 110 ahora–, los mismos que otorgaron al PSOE, que con 84 diputados tuvo derecho a 65. A partir de ahí, el número de asistentes fue en aumento en proporción inversa al tamaño de los grupos. A Unidas Podemos o a Ciudadanos se les aplicó una proporción de 0,78 por cada diputado.

Ahora se aplicará a todos la proporción de 0,9 que, además, es más elevado que la máxima que hubo en la legislatura pasada. Fue para el PNV, a cuyos seis diputados les correspondió una proporción de 0,8, es decir, entre 4 y 5. Ahora serán 5 o 6.

JxCat pide tiempo para su grupo

JuntsXCat ha pedido al Congreso una ampliación del plazo para registrar su grupo parlamentario, que ha terminado a las 20 horas. Tres de sus siete diputados están suspendidos por estar en prisión provisional. A pesar de ello, ha registrado un grupo propio avalado también con sus firmas.

No obstante, también ha pedido una prórroga para constituirlo hasta que se aclare la "laguna reglamentaria" que, argumentan, ha provocado la suspensión de Jordi Sànchez, Josep Rull y Jordi Turull.