¿Te vas de viaje? Ocho consejos para evitar el síndrome de la clase turista
Es recomendable realizar paseos por los pasillos siempre que sea posible. Pixabay

El verano es una de las épocas del año que más desplazamientos tiene. Ya sea en coche, barco, avión... son muchas las personas que se preparan la maleta para irse de vacaciones. Los desplazamientos largos son los que pueden generar el llamado síndrome de la clase turista o trombosis del viajero.

¿Qué es y cómo se puede evitar?

Es un trastorno frecuente en las personas que tienen problemas circulatorios y que viajan en avión o cualquier otro medio de transporte durante más de seis horas.

El término fue acuñado en los años 90 al relacionarse el síndrome con el reducido espacio entre los asientos de los aviones en clase turista, pero esta patología se puede padecer viajando en cualquier otra clase o medio de transporte como autobuses o coches. Solo tiene que coincidir que el viajero esté sentado durante mucho tiempo.

Según la Organización Mundial de la Salud, en los viajes de más de seis horas se duplica el riesgo de sufrir trombosis venosas, dada la inmovilidad de los miembros inferiores y el descenso de la presión durante el vuelo.

Este riesgo es mucho más frecuente en aquellas personas con un factor de riesgo previo relacionado con algún problema circulatorio. Las personas con obesidad o mujeres embarazadas también están dentro de este grupo de riesgo.

Desde la página web de Sanitas dan una serie de consejos para evitar el síndrome de la clase turista:

  1. Elegir los asientos más próximos al pasillo para moverse con más facilidad.
  2. Realizar paseos por los pasillos siempre que sea posible.
  3. Evitar doblar demasiado las piernas.
  4. Si se realizan escalas lo mejor es pasear.
  5. Beber agua cada cierto tiempo.
  6. Llevar ropa cómoda y flexible.
  7. Si se tienen antecedentes de mala circulación es recomendable llevar medias de compresión.
  8. Si hay riesgo de sufrir trombos, consultar con el médico.