Obra de teatro 'Lear (Desaparecer)'
Dos personas participan en una representación de 'Lear (Desaparecer)'. TEATROS DEL CANAL

Ausentarse, fugarse, marcharse. Desaparecer. ¿Cómo asumir la pérdida? ¿Cómo hacerlo cuando los recuerdos de una memoria que flaquea empiezan a difuminarse, poniéndolo todo patas arriba? Estas eran las preguntas que atormentaban a las hijas del rey Lear, en la tragedia de William Shakespeare (El rey Lear, 1606). Mientras tanto, al monarca le preocupaban otras cuestiones: "¿Quién soy? ¿Qué hago aquí?".

El director de teatro Carlos Tuñón, junto a Gon Ramos en la dramaturgia, rescata la obra del autor para llevar a escena Lear (Desaparecer). Y le da vida con su compañía [Los Números Imaginarios]: diez actores y actrices, junto a personas con deterioro cognitivo; sus familiares y el público se reúnen en esta experiencia de teatro inmersivo, que se estrenó el 23 de mayo en los Teatros del Canal, en coproducción con Bella Batalla.

El público, sobre el escenario

La danza, la música, la comunicación verbal y no verbal componen esta pieza de inclusión social que rompe barreras y "profundiza en las relaciones intergeneracionales", según Tuñón. Lear es una obra en la que todos sus participantes son protagonistas, ya que actúan en un mismo plano, no se fija un "marco" para diferenciar.

"Llega un momento en el que no miras a los enfermos, sino a todos", explica el director. "No es una pieza sobre el Alzheimer ni sobre la demencia, es de gente que acompaña a gente". También es una preparación ante la vida: "Todos necesitaremos cuidados o tendremos que cuidar de alguien", avisa.

Durante la preparación, que se desarrolló en un periodo de ocho meses a partir de octubre, la compañía tuvo que readaptarse a "una manera de estar, de comunicarse", mediante la realización de dos talleres de "metodología teatral con el diálogo para personas con Alzheimer y sus familiares".

La enfermedad no tiene por qué eliminar la comunicación; esta, simplemente, "cambia". Ante dicha alteración, Desaparecer construye "puentes para llegar al otro" y para "fortalecer el diálogo entre generaciones".

"Capacidad, alegría, vida, posibilidad"

Así, Tuñón es fiel al lema de la compañía ("Capacidad, alegría, vida, posibilidad") y apunta que "no es un montaje sobre la discapacidad ni sobre la incapacidad", porque ensalza las "competencias" de cada uno. Aunque los enfermos han participado de manera activa todo este tiempo, no está previsto que lo hagan siempre en las funciones; solo cuando, al igual que el resto de asistentes –sentados a cuatro bandas–, lo deseen.

La obra El rey Lear de Shakespeare es una historia sobre la ingratitud filial hacia un rey, preso por la locura. Cuando este cae enfermo, sus tres hijas –entre las que reparte el reino– no le reconocen, y toman distintos papeles al no saber cómo reaccionar: "No saben cuidar al padre".

De esta tragedia del siglo VIII, se captura "la idea de los roles": "Como en El rey Lear, un día esto te toca: llega la tormenta y te desborda, colocándote en un lugar muy específico".

La representación recoge los diálogos de la obra del británico, que además se plasman en uno de los elementos que actúa como "vehículo" durante la ejecución: un periódico que los participantes rompen a trozos. "Es una metáfora de que nada permanece, una manera de hacer frente a una nueva realidad".

Lear (Desaparecer) se interpretará en la Sala Negra de los Teatros del Canal (calle Cea Bermúdez, 1) hasta este domingo 2 de junio. La obra dará comienzo a las 20.00 horas y las entradas, a partir de 10 euros, aún están a la venta.

Desde su nacimiento en 2013, [Los Números Imaginarios] actualiza textos de repertorio y los representa a través de una experiencia teatral participativa. Junto a la productora Bella Batalla, con quien compartió su camino a partir de 2017, ha presentado obras de larga duración (Lear son 3 horas) y de elaboración colectiva.

Entre sus piezas están La cena del rey Baltasar (2014), Hamlet entre todos (2017) y ENSAMBLE Hijos de Grecia (2018).