Con los resultados de las elecciones sobre la mesa, ha llegado la hora de los pactos. Ciudadanos será decisivo en no pocos territorios debido a la pérdida de apoyos del PP, que aún así consigue mantener uno de los grandes feudos como Madrid, dando aire a Casado.

Vox, con menos representación que el 28 de abril, consigue entrar en las Comunidades con pocos diputados pero esenciales para formar gobierno, al contrario que Podemos, que pasa a la irrelevancia en varias regiones tras dejarse casi un millón de votos. El PSOE, en plena luna de miel, mantiene a Iglesias como socio preferente.

Ciudadanos, crecer para formar parte de las coaliciones

La formación naranja aspira, tras los resultados del 26 de mayo, a formar parte de los distintos gobiernos que resulten de las negociaciones en diferentes autonomías y ayuntamientos, principalmente en Madrid y Aragón. Como ya lo hiciera en 2015, tratará de mostrar capacidad de acuerdos tanto a la izquierda como a la derecha. Si a nivel nacional Rivera renuncia a cualquier acuerdo de investidura o Ejecutivo con Sánchez, no ocurre lo mismo en otros niveles, donde no lo descarta.

Aunque la lectura que hace el partido es positiva, lo cierto es que Ciudadanos ha perdido apoyos respecto a las elecciones generales, lo que le deja sin posibilidad de acceder a presidencias o alcaldías. Además, sigue por detrás del PP, ya que no ha conseguido uno de los objetivos de estas elecciones, que era el 'sorpasso'. Esto puede cambiar el reparto de papeles también a nivel nacional a la hora de liderar la oposición.

Iglesias, "socio de referencia del PSOE"

A pesar de los llamamientos del PSOE a Ciudadanos para que "reconsidere su estrategia", Ábalos afirmó que Unidas Podemos sigue siendo "socio de referencia" de Sánchez para su investidura. Eso sí, insistió en que el PSOE quiere gobernar en solitario e instó a Pablo Iglesias a "ser realistas" sobre los resultados.

Pablo Casado recupera votos y el proyecto toma aire

Madrid ha conseguido salvar a Casado. Siempre ha sido una plaza fundamental para el PP, y el hecho de que pueda gobernar tanto el Ayuntamiento como la Comunidad permite a Pablo Casado ganar un voto de confianza. Parte de ello ha podido deberse a su giro al centro. Tras las generales, los pesos pesados del partido pidieron a la dirección que recuperase "la centralidad". Los resultados han dado la razón a voces como Feijóo, Alonso o Moreno.

Con respecto a las generales, el Partido Popular ha recuperado votantes y eso permite que frene la sangría y plantee una "oposición firme" frente a Pedro Sánchez y evitando el 'sorpasso' de Ciudadanos, uno de los miedo de Génova. Eso no ha ocurrido y ahora el PP podrá encabezar los acuerdos de gobierno.

Vox, pocos apoyos pero esenciales para pactos

Vox ha caído de forma importante respecto al pasado 28 de abril, al pasar de casi 2,7 millones de votos a 1,3 este domingo. Esta caída no ha sido tomada de forma dramática por la dirección, ya que hacen una lectura positiva. Con esos resultados, podrá influir en un par de comunidades –Madrid y Murcia– y en una quincena de capitales de provincia. Eso es un premio para Abascal.

La irrupción de Vox en las generales fue más tímida de lo que esperaban en la formación. Se quedaron con 24 diputados, lo que hizo mantener la cautela en las autonómicas y municipales, aunque con la experiencia de las andaluzas. el discurso de Vox ya no es dar apoyos, sino formar parte de los Ejecutivos que se formen con PP y Cs, asumiendo algún cargo.

Podemos, división del voto y sin fuerza para negociar

La multitud de candidaturas en la izquierda, sobre todo en lugares como Madrid, provocaron que los apoyos se dispersaran y alejaran la posibilidad de sumar frente a las opciones de derecha y centro derecha. Podemos perdió sus dos grandes feudos de 2015. Ni Manuela Carmena ni Ada Colau lograron mantener el poder y eso tuvo incidencia directa sobre Iglesias.

Además, ha sufrido una sangría de votos, cerca de 800.000 en toda España, lo que ha dejado a Podemos fuera en autonomías como Castilla La Mancha o Castilla y León, dejando a la formación sin influencia. Solo Kichi, en Cádiz, que se desmarcó de los postulados de la dirección del partido, mejoró sus resultados de hace cuatro años.