Miles de seguidores del gobierno argentino colmaron el martes el centro de Buenos Aires en apoyo a la presidenta, que enfrenta la peor crisis política de los últimos años.

'He visto nuevamente el rostro de un pasado que pareciera querer volver', dijo Fernández frente a una plaza repleta de asistentes que colapsaron el tránsito en la ciudad.

Con cortes de carreteras en todo el país, las entidades rechazan un alza en los impuestos a las exportaciones de granos, pero el enfrentamiento ya se expandió a la arena política y comienza a generar una fuerte división de opiniones en la población.

'Las mismas organizaciones que hoy se jactan de poder llevar adelante el desabastecimiento del pueblo llamaron también a un 'lock out' (bloqueo) patronal en febrero del '76', agregó la presidenta, en referencia al mes previo al golpe de Estado.

Argentina es uno de los mayores proveedores de bienes agrícolas del mundo.

La convocatoria frente a la Casa de Gobierno se produjo un día después de que el Gobierno fracasara en su intento por desactivar la huelga -que ya lleva 20 días- con el anuncio de beneficios rechazados por productores agropecuarios.

'No agravien más al pueblo, dejen las rutas (carreteras) para que se despejen y los argentinos puedan acceder a los alimentos, las fábricas a los insumos, los comercios a las mercaderías', dijo.

Las góndolas de los supermercados de Buenos Aires lucen vacías en muchos casos, sin carnes ni diversos lácteos, mientras que en muchos restaurantes resulta imposible conseguir los famosos churrascos argentinos.

Algunos medios locales informaron el martes que hasta las cadenas multinacionales McDonald's y Burger King están registrando desabastecimiento y problemas para ofrecer hamburguesas y papas fritas a sus clientes.

ATAQUES

Fernández habló sin leer, tal cual su costumbre frente a una muchedumbre que cubrió la plaza con banderas.

'Nunca había visto en tan corto tiempo tantos ataques a un gobierno surgido del voto popular. Nunca tantas ofensas, nunca tantos insultos. Y ¿por qué? Parece que he cometido un pecado, haber sido votada por la mayoría de los argentinos en elecciones libres', dijo.

A poco de comenzar el acto, miles de simpatizantes del Gobierno se habían agolpado frente al palco.

Antonia Millicae, una mujer de 62 años dedicada a cuidar enfermos, dijo: 'Vine aquí porque simplemente hay que apoyar a la presidenta. Ella me gusta, me parece que falta el diálogo de ambas partes. Los del campo piden algo, pero (...) ella gobierna para todos'.

Los cortes de carreteras provocaron la pérdida de toneladas de comida en un país con un cuarto de su población en la pobreza.

Las entidades del campo y fuentes del sector frigorífico dijeron que el Gobierno detuvo el martes las exportaciones de carne -una medida que ya había tomado en otras ocasiones para asegurar el abastecimiento doméstico- lo que aumentó la irritación entre los productores rurales.

/Por Nicolás Misculin/.*.