El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha comparecido en la sede de Ferraz de Madrid para considerar al partido socialista ganador de las europeas, de las municipales y de "un buen número de Comunidades Autónomas".

Tras agradecer la "confianza" de los votantes, ha apelado a la "responsabilidad" de Ciudadanos y el Partido Popular para que en aquellas ciudades en donde no pueda gobernar el PSOE no pacte con la ultraderecha, porque no lo entenderían en Europa ni "liberales ni conservadores".

"Apelo a la responsabilidad de las derechas de no dejar en manos de la ultraderecha los gobiernos municipales", ha insistido.

Para añadir, "es hora de levantar el cordón sanitario al PSOE, que apueste por la convivencia, la justicia social, por entenderse y dialogar, y de apartar a la ultraderecha que lo único que plantea es involución en derechos, libertades y conquistas adquiridas en 40 años de democracia".

En Europa, el PSOE "defenderá los intereses de España, los intereses de la mayoría social de todos", ha asegurado. "En las istituciones europeas vamos a ser la primera delegación, y esto es un orgullo, una oportunidad pero también una enorme responsabilidad, construir alternativa progresista".

Respecto al Gobierno de España, ha considerado que tras el ciclo electoral "intenso" es hora de "otorgar un horizonte de estabilidad que debe garantizar el PSOE que debe gobernar y liderar". Sánchez ha conminado a dejar la dialéctica electoral a los partidos políticos y a pensar "en los españoles, que quieren avanzar".

Una victoria amarga

La victoria conseguida por el PSOE no ha sido tan rotunda como esperaban en la dirección del PSOE. Ha sido una victoria amarga, marcada por la gran decepción de no haber podido recuperar la Comunidad de Madrid tras 24 años de hegemonía del PP.

El sueño que los socialistas tocaron con la punta de los dedos de recuperar Madrid para la izquierda, con el socialista Ángel Gabilondo al frente, no solo se ha desvanecido, sino que la distancia de un escaño con el bloque de la derecha a la que se quedaron en 2015 ha aumentado a tres.

El silencio y la falta de afluencia de militantes a Ferraz ya apuntaban durante la tarde que la "ola de ilusión" que despertó Sánchez el 28 de abril no ha llegado al 26 de mayo.  La cautela de los dirigentes socialistas ante los buenos resultados que mostraban los sondeos a pie de urna indicaban también que la victoria no iba a ser tan contundente.

Sí lo ha sido en el Parlamento Europeo, donde Josep Borrell ha conseguido pasar de 14 a 20 eurodiputados y el PSOE se sitúa como la delegación socialista más amplia y el referente de la socialdemocracia europea.

Este lunes se reunirá la ejecutiva federal para analizar los resultados. Fuentes de la ejecutiva han avanzado que con la debacle que esta noche ha sufrido de Podemos, Pablo Iglesias no está "como para pedir" ministerios en un gobierno de coalición.