ADAM LEVINE Y ELLEN DEGENERES
Adam Levine y Ellen DeGeneres, en el programa 'The Ellen DeGeneres Show'. WARNER BROS. TELEVISION / THE ELLEN SHOW / YOTUBE

Desconociendo a cuánto está el cambio actual de euros a dólares, no parece que sea poco. La famosa presentadora de televisión Ellen DeGeneres ha pagado 45 millones de dólares por su nueva mansión en Beverly Hills. Lo más curioso, a quién se la ha comprado: Adam Levine, líder de Maroon 5 y, además, amigo suyo.

La entrevistadora ha aprovechado que se ha renovado su contrato tres temporadas más por seguir presentando el exitoso The Ellen DeGeneres Show para acometer tamaña operación.

Y eso que solo hace un año que Adam Levine y su esposa, la supermodelo Behati Prinsloo, la compraron por 35,5 millones de dólares a Max Mutchnick, creador de la célebre serie Will and Grace. Eso sí, tras la operación se gastaron otros siete millones en mejoras.

Hace un mes la pusieron en venta por un precio algo superior al finalmente pactado, 47, 5 millones de dólares, pero la amistad que une al cantante y a DeGeneres y el hecho de Levine y Prinsloo acaban de comprarle a Ben Affleck y Jennifer Garner su mansión en Pacific Palisades (también en Los Ángeles) por 32 millones ha hecho el resto.

Esto es fruto del house flipping, una millonaria moda inmobiliaria que arrasa entre los famosos y del que tanto Levine y DeGeneres u otras celebridades como Leonardo DiCaprio, se están volviendo adictos.

Según los registros oficiales, la parcela cuenta con cerca de 1.000 metros cuadrados y en ella hay desde una cancha de tenis, un gimnasio o un spa hasta una gran piscina (estilo centro turístico y rodeada de naturaleza) y una casa huéspedes.

De acuerdo con el portal TMZ, que ha dado la exclusiva, la enorme mansión tiene dos cocinas, una de ellas hecha al completo de aluminio, y una sala completamente equipada para la proyección de películas.

En uno de sus múltiples patios hay un espacio aclimatado y un horno que, aunque puede hacer cualquier cosa, está especialmente preparado para la cocción de pizzas.

Ya en el interior, la casa cuenta con diversos espacios destinados a la relajación, con amplios ventanales que dan a la vegetación, así como solo la habitación principal es de 185 metros cuadrados, a los que sumar un amplio vestidor y un baño en mármol con área para sentarse y contemplar las vistas tras la ducha o la bañera de cobre que está en la habitación contigua.