Aula
Imagen de recurso de una profesora dando clase. ISTOCK - Archivo

Se acerca el final de curso y los grupos de padres de WhatsApp comienzan a echar chispas con la organización del regalo que se le entregará al profesor como una muestra de agradecimiento a su trabajo durante el curso.

Este tema suele generar mucho debate: ¿Cuánto dinero aporta cada familia? ¿Qué tipo de regalo se realiza? Las opciones cada vez son más amplias, desde los 60 euros por grupo (unos 3 euros por familia) hasta los 200 euros por clase (unos 10 euros por niño). Y desde los detalles personalizados hasta escapadas de un fin de semana con spa incluido o iPads.

La psicóloga Rocío Ramos-Paul, la televisiva 'Supernanny', lo tiene claro: "El problema es que nos lo hemos impuesto los padres desde la llegada de los grupos de WhatsApp del colegio" y la presión social es "muy gorda". Para la psicóloga, que recomienda agradecer siempre la labor del docente —"están muy machacados"—, basta con "un gracias en la última tutoría" o un sencillo "agradecimiento verbal".

Esta tradición no es nueva sino que viene "de la época en la que los maestros tenían sueldos más bajos". Así lo explica Carmen Rabanaque, maestra jubilada en un colegio público de Valencia. "Decían 'pasas más hambre que un maestro de escuela' y se le hacían regalos por Navidad, igual que se daba el aguinaldo al cartero o al basurero, por ejemplo".

Durante sus 40 años en las aulas ha recibido muchos regalos, "sobre todo en Navidad". Y es desde hace diez años cuando comenzó a regalarse también a final de curso. "Antes solo era en Navidad", cuenta. Ella reconoce que siempre le ha dado "mucha vergüenza" porque es una práctica que viene "de los años en los que los maestros ganaban poco" y considera, por tanto, que en la actualidad es una "práctica obsoleta".

Rabanaque recuerda tres regalos "muy especiales: una camiseta que me pintó una niña de cuatro años, unos platos que aún conservo y un libro que me hicieron los padres con fotos y dibujos de los niños e imágenes de las excursiones que habíamos hecho durante el curso". En su opinión, el mejor regalo que puede recibir un profesor "es el cariño de sus niños y de los padres. Encontrármelos por la calle y que me saluden y me besen".

Pero los padres actualmente han ido más allá. La presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (Ceapa), Leticia Cardenal, opina que este asunto "se ha ido de madre" porque se ha convertido en algo "prácticamente obligatorio" y si una familia decide no participar "está mal visto" y puede sufrir "exclusión" por parte del resto de padres. Cardenal reprueba que "se ha pasado del detalle a regalos desproporcionados y muy caros (de hasta 35 euros por familia)".

En los últimos tres años y especialmente en 2018, la Ceapa ha registrado un incremento de familias que les solicitan asesoramiento respecto a este asunto porque se ven obligadas a participar en algo con lo que no están de acuerdo.

¿Cómo decir que no?

La directora del centro de psicología Ramos-Paul aconseja a las familias que no quieran participar en el regalo conjunto al profesor ser "asertivas" con un simple "disculpad, no contéis conmigo" y sin añadir ninguna justificación. "Eso sí, que sepa que le van a llover críticas", bromea.

A quienes decidan sumarse pero no comulguen con las formas, recomienda plantear alternativas más económicas. "35 euros por familia es un dineral, se va de madre, en algún momento hay que frenar el gasto", apunta.

Por otro lado, si es el profesorado el que se siente incómodo con este tipo de situaciones, Rocío Ramos-Paul aconseja "trasladar en un mail a principio de curso o en la primera tutoría" que es partidario de los agradecimientos verbales.

Carmen Rabanaque cuenta que en el CEIP Professor Ramino Jover, en el que fue directora durante 12 años, "no pudimos imponer una norma porque había opiniones encontradas en el claustro. Además, aunque decíamos a los padres que no lo hicieran, ellos persistían. Creen que si no hacen ese regalo, el maestro no va a saber que están agradecidos y eso no es verdad".

Vanesa Domínguez, profesora de francés en un IES de Sevilla, relata a 20minutos que durante su etapa de interina, en la que cambiaba de centro cada tres o cuatro meses, sus alumnos tenían un detalle con ella a modo de despedida. "Me han hecho muchos regalos: pulseras, marcos con fotos, una sesión de spa, álbumes de fotos de viajes e intercambios con ellos...". Domínguez señala que siempre los ha recibido como "muestra de agradecimiento" y en ningún momento "a modo de chantaje". "De hecho, nunca me han hecho regalos a mitad de curso como a cambio de un aprobado".

Coincide con su veterana colega en que el mejor regalo es "el cariño de los niños y los padres y cuando te dicen que te van a echar de menos, o con el paso del tiempo te contactan para decirte que se acuerdan de ti o que recuerdan el francés con cariño".

"Potente demanda"

Dada la "potente demanda" de este tipo de regalos colectivos —que se dan en las etapas de Infantil y primeros cursos de Primaria, hasta que los escolares comienzan a tener diferentes profesores— la web especializada en obsequios personalizados MrBroc decidió abrir en 2018 la página 'RegaloAlProfe'. Sonia López Mera, CEO de este sitio, expone que los regalos más demandados por las familias son "bolsos, batas, fulares y mantas".

Esta emprendedora cuenta que normalmente los grupos están formados por unas 20 familias que aportan desde 3 euros hasta 10 cada una. Los regalos más caros que ha gestionado son "discos de plata de tres centímetros de diámetro con los nombres de los alumnos grabados o manteles de tres metros decorados con los dibujos de los niños".

López Mera señala que "cuanto más material sea el regalo, mayor sentido pierde porque no transmite nada" y aboga por detalles como "galletas hechas por los niños". Con todo, defiende que "un te quiero, un abrazo y un gracias" son el mejor regalo.