Aída Nízar
Aída Nízar, en el cartel promocional de 'Resistiré'. ARCHIVO

Ha sufrido un infarto tras sumergir la cabeza en agua helada y ha sido agredida por un compañero de concurso. Ha sido objeto de no pocas polémicas y discusiones con sus compañeros. Y ahí está: Aída Nízar ha llegado a la final del reality chileno Resistiré, que emite en España el canal MTV.

Hablamos con la televisiva Nízar, que ha hecho de los realities un modo de vida, desde que apareciera en Gran Hermano 5, en 2004, donde ya demostró sus dotes para amar su vida. Hablamos con esta abogada que nunca deja indiferente.

"Mi talento es el arte de vivir", explica Nízar, que asegura que ha sabido "hacer de mi personalidad un negocio que entusiasma en televisión". Según la televisiva, "llevaban 6 años deseando que aceptara la propuesta de la televisión más vista en Latinoamerica, el canal Mega, para este proyecto al que luego se unieron MTV y Azteca".

Sobre el momento en el que sufrió el infarto confiesa que "Aída volvió a nacer en Resistiré". "Sentí que me moría, fue un durísimo momento en el que pasa toda la vida en fotógramas mentales. Aida ahora tiene dos corazones , dos vidas...", dice la abogada con su habitual estilo de referirse a sí misma en tercera persona. "Ahora ¡Adoro mis vidas!", recalca.

Resistiré es uno de los realities más extremos que se emiten por televisión, como así lo reconoce esta concursante: "Ninguna imagen podría inmortalizar el desafío tan brutal al que me he enfrentado, han sido pruebas y desafíos inhumanos". Unos retos que dice haber superado gracias a "una actitud muy revolucionaria y positiva ante las contingencias que se suceden". "No soy vulnerable a que las emociones negativas como la cólera, la ansiedad, la tristeza, el pesimismo, la falta de entusiasmo, la falta de empatía... no dejo que me afecten", asegura.

El momento de la agresión "fue muy, muy duro", rememora. Según reconocía a 20minutos.es el propio programa Resistiré lo que ocurrió fue que el concursante conocido como Dino "intentó darle un beso" a Aída, algo a lo que ella se negó. "Y por reiteración intentó nuevamente besarla y al alejarse de Dino, éste le pasó a pegar".

Aída recalca que se topó "con alguien desalmado que disfruta con el maltrato y lo más lamentable que ese individuo es profesor en un colegio en Chile". Afortunadamente "la dirección no dudó en expulsarlo de manera inmediata cuando me rompió el labio de un brutal cabezazo".

Y a pesar de que Aída ha tenido sus más y sus menos y más sus menos que sus más con algunos compañeros, "supone un reconocimiento enorme ser valorada por el público tantas y tantas semanas en las que era nominada y el público me salvaba", dice Aída Nízar, que define como "orgásmico llegar a la final de un reality así de extremo". "Aida no va a la tele ha hacer amigos, voy a trabajar" para el público, dice como principio.

Aída Nízar reconoce que "una vida pacífica no se rodea de verdades como puños como las que yo digo constantemente", lo que le hace ser "muy confrontacional". Le pesa poner de manifiesto que le falta "la dulzura que tiene mi grandiosa madre".

Es abogada, habla media docena de idiomas y procede de una familia bien situada, ¿qué le aporta participar en realities? "Convertirte en icono y referente para millones y millones de espectadores por mi forma de entender que la vida: Para Aída la vida es un sueño y hay que proponerse vivirlos todos sabiendo que cualquier día es el último , disfruto Carpe diem", responde.

Es una persona de comportamiento poco sutil, algo que ocurre también cuando no está delante de una cámara. "Trabajo como vivo, no existen dos Aídas", reivindica.

¿Y qué será lo próximo? "Como consecuencia de mi estrepitoso éxito en Italia firmé contrato con la amadísima Bárbara D'Urso para trabajar mano a mano con ella en sus revolucionarios programas, pero ahora también han llegado propuestas muy tentadoras en Latinoamérica así que en la medida que pueda lo alternaré porque adoro comunicar".