Alberto Chicote, en '¿Te lo vas a comer?'.
Alberto Chicote, en '¿Te lo vas a comer?', con un cocinero del Ejército Español. ATRESMEDIA

Este miércoles, Alberto Chicote recorrió diferentes cuarteles españoles para averiguar qué comen los militares en ¿Te lo vas a comer?, en un programa en el que se denunció la "mala alimentación" de los encargados de defender el país.

Una de las cosas que más llamó la atención del chef fue que "muchos militares tienen miedo de sus mandos por denunciar la mala alimentación en los cuarteles". En el reportaje, los espectadores pudieron ver las declaraciones de varios militares que solicitaron que ocultaran sus caras, e incluso sus destinos por miedo a las represalias de los altos mandos, que lo considerarían como "deslealtad a la bandera".

Uno de esos militares anónimos, con 18 años de experiencia, habló con Chicote por videoconferencia, ocultándose en todo momento por miedo, y le confesó que "me pueden suspender de empleo y sueldo, pero es que la comida del cuartel es incomible. Nos dan mucha fritanga, no sabes qué pescado te ponen y cuando te quejas te dicen que no estás en un restaurante".

Otro militar llegó a afirmar que "ponen en peligro nuestra salud con la comida que nos dan", y le facilitó al cocinero numerosos vídeos donde se podía ver la mala calidad de la comida o que de cenar les dieran "un menú ligero compuesto por chistorra, morcilla, una especie de pisto bañado en aceite y pan con mayonesa". Añadió que "una vez nos dieron tortilla con moho e incluso alimentos caducados".

Chicote se trasladó hasta el Centro Nacional de adiestramiento de Chinchilla, Albacete, para hablar con las tropas allí desplegadas. El cocinero pudo ver que allí si cocinan los militares y no una contrata, pero que el menú "lo hace el oficial veterinario, calculando una ingesta de 4.000 kilocalorías". Los soldados admitieron que "comemos mejor de maniobras que en cuartel", y eso que uno de los mandos le reconoció al chef que "lo más cómodo, aunque no lo más saludable, es el frito".

También viajó al cuartel de Camposoto, en Cádiz, donde algunos militares denunciaron que es su comida había gusanos. Allí se entrevistó con tres soldados que, una vez más por miedo, decidieron ocultar sus caras para hacer la denuncia: "Nos ponen macarrones con tomate, pero para que haya más cantidad, le añaden agua", contaron.

El programa generó numerosos comentarios en twitter por parte de los espectadores, mostrando su indignación: