El candidato del PSC a la alcaldía de Barcelona, Jaume Collboni, retratado en Las Ramblas de Barcelona.
El candidato del PSC a la alcaldía de Barcelona, Jaume Collboni, retratado en Las Ramblas de Barcelona. MIQUEL TAVERNA

Jaume Collboni (Barcelona, 1969) lidera un partido socialista que sube en las encuestas y que le sitúan en posición de salida hacia la Alcaldía de Barcelona. Ha formado parte del gobierno de Ada Colau hasta que la alcaldesa rompió el pacto. Se define como el único candidato de izquierdas que garantiza un gobierno no independentista en Barcelona.

Las encuestas dan un resultado muy ajustado entre Maragall y Colau y con usted en tercera posición recuperando el voto socialista en Barcelona.
Vamos muy bien y lo notamos en la calle. El mensaje que trasladamos es claro en tres aspectos: si gano Barcelona volverá a tener un alcalde socialista y progresista; si gano garantizo un buen gobierno y las etapas socialistas lo corroboran; y en tercer lugar, soy la garantía de que no va haber un alcalde independentista. Lo he dicho por activa y por pasiva: me opondré a la investidura de un alcalde independentista, cosa que Ada Colau no ha garantizado, es más, ha dicho que pactará con Maragall, el duelo que mantienen es falso. Votar Colau es votar Maragall y la alternativa progresista no independentista que pone a Barcelona por encima de todo es la que representa el PSC.

El número de indecisos, como ya pasó el 28-A, ronda el 30% ¿Queda partido?
Las personas que ahora están pensando en las diferentes opciones políticas son conscientes de que nos jugamos mucho. Nos jugamos Barcelona. Nos jugamos la Barcelona que hemos conocido: una ciudad abierta, plural, cosmopolita y al servicio de la gente. Nos jugamos si tendremos un gobierno pro-Barcelona, que es el que representamos los socialistas, o bien un gobierno pro-independencia que es lo que representa Ernest Maragall pactando con Colau. Esa es la gran decisión que vamos a tener que tomar el 26 de mayo.

¿Según usted, qué consecuencias tendría un gobierno independentista?
Pues lo que ya estamos viendo: bloqueo, conflicto y división. Por eso yo propongo evitar que esa trituradora de instituciones que ha sido el procés cruce la plaza Sant Jaume con el apoyo de Colau. La alcaldesa hace tiempo que tomó la decisión de situarse en el lado pro-independencia, solo basta recordar los episodios en el Parlament del 6 y 7 de septiembre de 2017 cuando dejó en la estacada a dos personas que yo respeto mucho de la izquierda federal, que son Joan Coscubiela y Lluís Rabell, y culminó ese giro rompiendo el pacto de izquierdas que tenía con el PSC en el ayuntamiento.

Tras esa ruptura ¿Cree que se puede reconstruir la relación con Colau?
Mi confianza en Colau es cero, como le pasa a muchos ciudadanos, su palabra no tiene ningún valor. Ha incumplido muchas promesas.Prometió hacer 8.000 pisos sociales y ha hecho solo 800. Prometió revertir las desigualdades en los barrios y la inversión finalizada en el Plan de Barrios es tan solo del 6%. En los barrios de Barcelona, cuando preguntas qué balance hacen del gobierno de Bcomú te contestan: "Ada no ha hecho nada".

Según sus adversarios, usted puede pactar con Colau pero también con Valls. A derecha y a izquierda ¿Usted con quien se ve a partir del 27-M?
Yo me veo ganando, me veo siendo alcalde. Y me veo dialogando con todos excepto con los extremistas, creo que Cataluña ya ha tenido suficiente dosis de extremismo político. Yo apelo a los electores moderados, a los electores catalanistas no independentistas. A los que quieren evitar un gobierno y un alcalde independentista en Barcelona, que concentren el voto en mi candidatura. Soy el voto útil de los que no son independentistas en estas elecciones.

Barcelona ha tenido alcaldes socialistas durante más de 20 años. Estos días hemos visto a Serra, Clos y Hereu apoyando su candidatura...¿Reivindica esa ciudad progresista?
Completamente, la reivindico, la represento, y eso me sirve para tener toda la credibilidad, para decir que los mejores días de Barcelona están por llegar. Los alcaldes socialistas han situado a Barcelona en el mundo, pero sobre todo han sabido hacer que todos los barrios de Barcelona sean Barcelona.

Ernest Maragall estuvo en alguno de esos gobiernos...¿Qué relación tienen?
Maragall nos dijo que no éramos catalanes, ¡qué se ha pensado! ¡Es que ahora hemos de volver a repetir lo que hacía Jordi Pujol cuando repartía carnés de buen y mal catalán! ¡Que no se traslade el lío del procés al Ayuntamiento!

En temas de ciudad, los delitos han subido y la inseguridad es hoy el principal problema de Barcelona ¿Cómo se frena?
Yo prometo acabar con la crisis de seguridad antes de un año ¿Cómo? Pues con la fórmula de las tres P: prevención, a partir del trabajo social; proximidad, con la Guardia Urbana en los barrios; y más policía, necesitamos 1.000 Urbanos más. Y en mi candidatura tengo a quien mejor puede gestionarlo: Albert Batlle, el último gran director general que han tenido los Mossos d'Esquadra.

¿Usted cree que se puede regular el top manta?
Hay que dar oportunidades a la gente que está en la manta, pero las normas son para todos, y una ciudad democrática es la suma de derechos y deberes. No se puede permitir que haya actividad ilegal en el espacio público como pasó en el intercambiador de plaza Catalunya que estuvo ocupado durante meses por más de 100 manteros que ponían en riesgo al seguridad de los viajeros. Aquello me pareció una grave irresponsabilidad y Colau al final reaccionó justo cuando venía el Mobile.

En vivienda ¿Qué propone para regular los precios y que los jóvenes no se tengan que ir de Barcelona porque no pueden pagar?
Ese ha sido el gran fracaso y la gran frustración de Colau. Nosotros proponemos construir 1.000 viviendas de protección oficial para las familias trabajadoras y los jóvenes. Estamos a favor de regular el precio de alquiler poniendo topes, con precios de referencia por zona, y dando incentivos al pequeño propietario que alquile por debajo de esa cantidad. Hemos de reducir los 925 euros de precio medio de alquiler en la ciudad y también que afloren la cantidad de habitaciones que se alquilan por 300, 400 y 500 euros y que no salen en las estadísticas.

El transporte público es muy caro ¿Qué plantea para abaratar precios?
Defiendo la congelación de tarifas, en su día llegamos rebajar la T-10 a 9,95 euros. Proponemos ampliar la T-Rosa a los 25.000 parados de larga duración porque el derecho al transporte ha de estar garantizado por la administración congelando tarifas y bonificando a los colectivos más vulnerables, así como también que, en los días de alta contaminación, sean gratuitos bus y metro. Pero, permítame un inciso, ya que hablamos del metro... no puede ser que tengamos huelga en el metro cada semana, el lunes hubo una y mañana está prevista otra, y la responsable del transporte público, Mercedes Vidal, dimitió hace un mes, justo antes de las elecciones ¿Quién está al frente del transporte público ahora?

¿Será una prioridad unir el tranvía por la Diagonal?
Es una necesidad, una infraestructura metropolitana de primer nivel. Es otro de los fracasos de Colau, que lo ha convertido en un arma arrojadiza, y ya está bien de hacer politiqueo. El tranvía no es de derechas ni de izquierdas, el tranvía es un medio sostenible que ha de tener un debate racional.

Cuestionario personal

¿Películas o series? Ahora soy más de series. La última que he visto es Bobby Kennedy for President. Mi película preferida es Senderos de Gloria de Kubrick, un alegato pacifista impresionante.

¿Sus aficiones? Estar con mi gato Franklin, el parapente y leer.

¿Cómo se mueve por la ciudad en su tiempo libre? Siempre que puedo, a pie. También en bicicleta eléctrica.

¿Dónde se perdería en Barcelona? Me gusta mucho Ciutat Vella.  

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