Ya era conocida la pasión de los japoneses por el karaoke, pero en su nuevo invento se han superado. Ahora la meta es seguir la letra, pero no se canta, sino que se interpreta a personajes de dibujos animados que han marcado época. Así, cualquiera puede ser un actor de doblaje desde su propia casa.

Todo depende de la ganas que le ponga el jugador y de la identificación con los personajes. Ante todo sigue siendo karaoke ya que los micrófonos y la falta de pudor siguen presentes.

Los fans de las series de dibujos animados están de enhorabuena, porque aquí no se puede desafinar. Tokio da a luz a todo un peligro para 'freakies'; una divertida manera de poner voz a nuestra infancia.

De momento, toca esperar a que el invento llegue a Europa.