John Wick 3: Parabellum
Keanu Reeves en una de las imágenes promocionales de 'John Wick 3: Parabellum' Entertainment One Films

A John Wick, implacable asesino a sueldo encarnado por Keanu Reeves, en sus inicios nadie pareció hacerle demasiado caso. Por ejemplo, la película de 2014 se estrenó entre nosotros directamente por televisión y luego pasó a DVD y blu-ray. Poco poco a poco arrastró una legión de fans y tres años después, en 2017, la secuela John Wick: Pacto de sangre lograba estrenarse en la gran pantalla, y con enorme éxito.

La tercera, John Wick: Parabellum, llega a nuestros cines este viernes 31 de mayo. Es su segunda película estrenada este año después de La boda de mi ex, coprotagonizada con Winona Ryder, y lo hace precedida de una abultada recaudación, con más de 173 millones de dólares en Estados Unidos y los países en los que ya se ha estrenado en semana y media. No solo eso, aunque lejos de los ingresos de Fast & Furious o James Bond, la saga está considerada de las mejores del cine de acción.

John Wick, también conocido con los apodos de Baba Yaga o "el hombre del saco", insufló nueva vida a Keanu en su etapa después de la trilogía de Matrix. A la película original de 1999, y las dos secuelas estrenadas cuatro años después, le siguió una etapa de altibajos perseguido por la alargada sombra de Neo. Su poder para convocar al público disminuyó con los pinchazos de superproducciones como La leyenda del samurái (47 Ronin) de 2013 o el remake de Ultimátum a la Tierra (2008).

Tampoco El poder del Tao Chi (2013), dirigida por él mismo y demostrando su enorme fascinación por las artes marciales, el policíaco Dueños de la calle (2008) o la adaptación del personaje de los cómics de DC Constantine (2005) mejoraron su caché. Hasta que llegó John Wick.

Una personaje creado por el guionista Derek Kolstad y una saga dirigida por Chad Stahelski, reputado doble de acción que precisamente había trabajado en las tres películas de Matrix, que aportó elementos originales como el The Continental, el hotel de reposo para todo tipo de asesinos, sicarios y maleantes, así como peculiares notas de humor a un género en el que no resulta fácil innovar. A la vez, cautivaba a las audiencias con elaboradas coreografías de disparos y luchas cuerpo a cuerpo.

Poco o nada quedaba de ese joven de 24 años que logró su primer gran éxito en cines interpretando a un perezoso estudiante amante del rock de diecisiete con la alocada comedia de viajes en el tiempo Las alucinantes aventuras de Bill y Ted, en 1989, y que propició la inevitable secuela dos años después.

Keanu Reeves

Y ese 1991 fue su primer gran año. Se estrenó Le llaman Bodhi, con Patrick Swayze, y también Mi Idaho privado, un título de culto del cine de autor dirigido por Gus Van Sant. Su compañero de reparto fue el malogrado River Phoenix. Entre medias, papeles secundarios en recordadas películas y rodeado de un elenco de nombres famosos, como Las amistades peligrosas (1988), Drácula de Bram Stoker (1992) o la adaptación de Mucho ruido y pocas nueces (1993) de Shakespeare.

No tardaría en llegar otro de sus títulos míticos, ese éxito inesperado que fue Speed: Máxima potencia (1994), junto a Sandra Bullock, a bordo de un autobús que no puede reducir la velocidad a menos de 80 kilómetros por hora sino quiere que estalle una bomba colocada en su interior.

Le siguió la ciencia-ficción ciberpunk de Johnny Mnemonic (1995) o Reacción en cadena (1996). Pero su trayectoria está marcada por tres personajes, el Jack Traven de Speed, su Neo de Matrix y John Wick. Y visto el taquillazo de esta tercera sus responsables ya han anunciado que habrá una cuarta, en mayo de 2021.

Keanu no es solo acción

Abogado en 'Pactar con el diablo' (1997)

Pactar con el diablo

Brillante y ambicioso. Un prometedor letrado tentado con el dinero y el éxito de una prestigiosa firma en una versión moderna y en clave de thriller del mito de Fausto. Al Pacino encarnó al mismo Diablo y la esposa de Keanu, en la ficción, fue Charlize Theron. Con ella repetiría, en una propuesta mucho más romántica, cuatro años después en Noviembre dulce.

Dibu en 'A Scanner Darkly' (2006)

A Scanner Darkly

Agente infiltrado antidrogas. Pero en un futuro distópico, surgido de la imaginación del escritor Philip K. Dick y en el que una quinta parte de la población es adicta a la Sustancia D, un poderoso alucinógeno. Dirigida por Richard Linklater, fue realizada con las técnicas de animación de la rotoscopia y con un reparto que incluyó a Robert Downey jr., Woody Harrelson y Winona Ryder.

Chapero en 'Mi Idaho privado' (1991)

Mi Idaho privado

Joven, guapo y rebelde. A pesar de ser el hijo del alcalde de Portland, su personaje en el filme de Gus Van Sant iba por libre ganándose la vida en los ambientes de la prostitución masculina. Una historia en formato road movie y que también hizo que la crítica empezara a tomárselo en serio.

Místico en 'Pequeño Buda' (1993)

Pequeño Buda

Sabio y carismático. Encarnó al príncipe hindú Siddharta que renunció a riquezas y comodidades para difundir sus creencias religiosas, enseñanzas que darían lugar a la fundación del budismo, 500 años antes de Cristo. Pero la historia principal de la película de Bernardo Bertolucci transcurría en los 90, con la búsqueda de los niños que podrían ser la reencarnación de un lama.

Seductor en 'Un paseo por las nubes' (1995)

un paseo por las nubes

Un joven y apuesto soldado norteamericano dispuesto a ayudar a una dama en apuros, la hija del dueño de un viñedo que teme la ira de su padre cuando se entere de que está embarazada. Su pareja fue Aitana Sánchez Gijón en esta exitosa coproducción entre EE.UU. y México dirigida por Alfonso Arau.

Seducido en 'Toc Toc' (2015)

Toc Toc (2015)

Arquitecto, casado y feliz padre de familia. Una noche lluviosa dos atractivas muchachas (Ana de Armas y Lorenza Izzo) llaman a su puerta, coincidiendo con que su esposa e hijos están ausentes. Keanu, su personaje, intentará no sucumbir a sus encantos e insinuaciones, pero será imposible. Y precisamente serán ese par de desconocidas las que luego planean darle un buen escarmiento por su infidelidad. Tras las cámaras, Eli Roth.

(Imágenes texto, de arriba a abajo: 'John Wick' y 'Las alucinantes aventuras de Bill y Ted' ©Eone Films y Orion Pictures, 'Pactar con el diablo' ©Warner Bros, 'A Scanner Darkly' ©Warner Bros, 'Mi Idaho privado' ©New Line, 'Pequeño Buda' ©Ciby 2000, 'Un paseo por las nubes' ©Fox y 'Toc Toc' ©Voltage Pictures)