Casado
Pablo Casado jura su cargo de diputado en el Congreso. EFE

El inicio de la legislatura ha sido ajetreado. PP y Ciudadanos mantienen su intención de presionar a la Mesa para que inhabilite a los políticos presos, pero además, la formación que lidera Pablo Casado ha presentado ante el órgano del Congreso una petición de revisión de los juramentos y promesas de los diputados y al mismo tiempo una iniciativa para que la promesa o juramento de la Constitución no sea solo un formalismo. Además, propone reformar el reglamento sobre la forma en la que se acata la Carta Magna.

Según ellos, el proceso tendría tres pasos: presentar la credencial expedida por el correspondiente órgano de la Administración electoral, cumplimentar su declaración de actividades y prestar, en la primera sesión plenaria a la que asista, la promesa o juramento de acatar la Constitución. La novedad estaría en el artículo 4.1 del reglamento.

A la pregunta "¿Juráis o prometéis acatar la Constitución?, el juramento o promesa habrá de hacerse diciendo "sí, juro" o "sí, prometo", y añade "sin que en modo alguno se pueda preceder ni proseguir ninguna otra expresión a dicha afirmación".

Según apuntan los populares, ante la pregunta formulada por la Presidencia de la Cámara, "numerosos diputados electos", en clara referencia sobre todo a los miembros de los partidos independentistas, "no emitieron una respuesta clara e inequívoca". Consideran que es "un requisito esencial", según la jurispruedencia marcada. Además, desde Génova aducen a expresiones que "limitan la eficacia" de la promesa o el juramento.

Lamenta que estas situaciones fueran admitidas "de forma insólita" por la presidenta Meritxell Batet. Pone de ejemplos en el escrito las intervenciones de Junqueras, Rull, Turull y Sànchez. "Tal situación ha propiciado un espectáculo impropio de la institución que alberga la soberanía nacional del pueblo español", añaden.

Por todo esto, el Partido Popular solicita a la Mesa que se revisen todas y cada una de las fórmulas utilizadas, de tal manera que quede claro que "acatan la Constitución" sin ningún género de duda. Y es que no solo los diputados secesionistas se saltaron, por así decir, el protocolo -dado que alterar la fórmula no tiene consecuencias-. En Unidas Podemos, varios diputados, entre ellos Jaume Asens o Gerardo Pisarello, prometieron el cargo "por imperativo legal".

El propio Pablo Casado puso en duda este martes la capacidad de Batet para hacer cumplir el Reglamento de la Cámara y la ha considerado "cómplice" con los diputados independentistas en su intento de "blanquear delitos muy graves contra la Constitución". Pero no solo la presidenta del Congreso, sino que "gran parte del arco parlamentario está al servicio de los que han dado un golpe al Estado", ha afirmado Casado.

En este sentido, se ha remitido al 23-F para decir que un hemiciclo que "aún tiene como vestigio de un golpe de Estado en el techo ciertos orificios de bala" no merece este "espectáculo" y "escarnio".