Vacaciones
La mayoría de viajeros busca relajarse durante sus vacaciones. Pixabay

¿Quién no se ha planteado alguna vez en la vida disfrutar de un viaje de 'todo incluido'? La tentación es grande. Puede que pagues más pero significa viajar sin complicaciones y preocupaciones, ¿o es solo un mito? Si eres de los que se están planteando cómo organizar sus vacaciones porque este año te apetece hacer algo diferente o porque, en esta ocasión, buscas disfrutar de un relax absoluto, te planteamos algunas de las ventajas de este tipo de viajes que te pondrán los dientes largos.

1.- Precio.

A priori puede parecer que estás gastando mucho dinero pero, en realidad, ese es todo el dinero quete gastarás. Al estar incluidas comidas, bebidas, ocio, etc. los viajes ‘todo incluido’ suponen un mejor control del presupuesto vacacional desde el inicio. Se acabaron las sorpresas en tu cuenta bancaria al volver de viaje.

2.-  Adiós preocupaciones.

Una vez que comiences las vacaciones, con un paquete de 'todo incluido', solo hay que preocuparse de relajarse y disfrutar. Qué o dónde comer, cómo trasladarte, dónde ir… todas esas dudas están resueltas desde que comienza el viaje.

3.- Fácil de organizar.

Si no eres de los que disfrutan buscando y comparando hoteles, vuelos o leyendo información de la ciudad a la que vas a visitar para organizar excursiones, este tipo de vacaciones están hechas para ti. Es muy cómodo y práctico contratar un paquete en el que todas estas cuestiones quedan resueltas.

4- Ideal para familias.

Viajar con niños pequeños e ir improvisando todas las vacaciones puede resultar tan estresante que a mitad de viaje estarás deseando volver a casa. Sin embargo, en un viaje a un todo incluido tienes también incluida la tranquilidad de que los más pequeños tendrán algo que hacer a su medida. Puede que haya una zona de juegos, grupo de animación, cine, talleres… o todo a la vez y puedan elegir lo que más les apetezca en cada momento. Lo mismo ocurre a la hora de comer. Los restaurantes de este tipo de sitios tienen siempre en cuenta a los más pequeños a la hora de diseñar sus menús.

5.- Diversión asegurada.

Prácticamente sin tener que pensar ni buscar tienes actividades tanto de día como de noche a tu alcance: excursiones, deporte, bailes, fiestas, veladas…

Todas estas ventajas también suponen algún que otro inconveniente, por ejemplo:

1.- Falta de espontaneidad.

Aquellos turistas a los que les gusta ‘perderse’ por las ciudades que visitan e improvisar o vivir aventuras no se adaptan bien a este tipo de viajes, ya que para que resulten tan cómodos y sencillos son mucho más cerrados. Y si te sales de las opciones que te plantean, te supone un gastro extra y no amortizar el todo incluido.

2.- Menos turismo.

A veces, la tentación de quedarse en el paraíso que ofrecen este tipo de complejos es tan grande que los viajeros se olvidan de salir a la vida real para conocer el destino al que han viajado.

3.- Cuidad con querer amortizar el precio.

Intentar no dejar de probar ningún servicio de los que has pagado en el todo incluido puede ser peligroso para tu salud. Disfruta de lo que te apetezca y no te obligues a probar todos los restaurantes ni actividades del complejo.