Conducción defensiva: qué es y cómo llevarla a cabo
A la hora de salir a la carretera hay que mantenerse siempre alerta. Freepik

A la hora de salir a la carretera hay que mantenerse siempre alerta para llegar al destino final sin ningún imprevisto. Sin embargo, la falta de visibilidad, la fatiga, las maniobras de otros conductores o cualquier otro factor que se puede dar sobre el asfalto pueden hacer que surjan imprevistos, por ello es importante saber reaccionar.

Para anticiparse a situaciones de peligro es esencial llevar a cabo la llamada conducción defensiva, una serie de técnicas que permiten adelantarse ante posibles percances que puedan suponer un peligro en la carretera. Además, aunque nuestras capacidades al volante sean las adecuadas, la manera en la que circulan el resto de conductores tiene una gran influencia sobre nosotros.

Tal y como informan desde la página web de la DGT, estas son las claves para lograr una conducción defensiva:

  • Observación: hay que mirar lejos, más allá de lo que pasa justo delante. Además, también hay que observar los espejos retrovisores para saber qué es lo que sucede alrededor. La observación es clave para estar alerta.
  • Anticipación: anticiparse al peligro es esencial. Si en algún momento se prevé algún riesgo hay que levantar el pide del acelerador para circular más despacio. De esta manera el margen de tiempo para realizar alguna maniobra será más amplio. Por otro lado, hay que desconfiar. En situaciones potencialmente peligrosas "un coche debe ceder el paso en un STOP", afirman desde la DGT. Hay que prever lo peor para no ser sorprendido.
  • Separación: hay que mantener una separación tanto delantera como trasera. Mantener al menos dos segundos de separación con el vehículo que va delante y frenar de manera progresiva para mantener separados a los de atrás. En situaciones de atascos es recomendable avisar al resto de conductores con las luces de emergencia para que no les pille desprevenidos.