El presidente en funciones del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la reunión del Grupo Parlamentario Parlamentario Socialista en el Congreso
El presidente en funciones del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la reunión del Grupo Parlamentario Parlamentario Socialista en el Congreso. EFE

Pedro Sánchez parece tener clara la hoja de ruta a seguir a lo largo de la legislatura. En una rápida reunión con los diputados y senadores socialistas electos el 28-A, el líder del PSOE y presidente del Gobierno en funciones enumeró ocho grandes proyectos que quiere llevar a cabo, si puede, en los próximos cuatro años.

Quiere Sánchez que se trate de una agenda de progreso basada en tres pilares: justicia social, convivencia y limpieza. Desde el PSOE apelan al trabajo realizado en nueve meses y esperan que prime la vocación de diálogo y "el respeto a las instituciones".

"El grupo parlamentario socialista va a tratar de impulsar la "agenda de progreso con la que nos hemos presentado a las elecciones, y vamos a plantear distintos acuerdos en esta legsislatura", sostienen.

Lograr pactos de Estado en Sanidad y Educación es una de las grandes metas "después de la imposición de la LOMCE por parte del PP a partir de su maoría absoluta". Ambos objetivos deben forjarse, según los socialistas, a través "del consenso". Lo mismo sucede en cuanto al empleo. Pedro Sánchez pretende modificar el estatuto de los trabajadores para "amoldarse a la edad contemporánea" de tal manera que se puedan dejar atrás "los efectos de una reforma laboral que ha precarizado -en referencia a la aprobada por Mariano Rajoy". En este sentido, son consicentes de que también se necesita diálogo entre los grupos parlamentarios.

De nuevo, también quiere convertir en asunto fundamental las pensiones. Desde el PSOE avisan de que el sistema "no se puede tocar", porque las pensiones "son un derecho y no una mercancía". Ese es el tercer pacto que Sánchez quiere alcanzar. Apuntan, por otro lado, a una revalorización de las jubilaciones. En complemento a esto, dan importancia también a los jóvenes, poniendo en marcha nuevas oportunidades de empleo y acceso a la vivienda. "Tienen que recuperar los niveles salariales que se devaluaron con el PP".

La transición ecológica se convertirá en otro de los compromisos. La idea socialista es ver esto como "una oportunidad" y recuerdan que en diez meses han sido capaces de aprobar un Plan Nacional de Energía. Según ellos, queda trabajo pendiente en esta área. "Somos un partido comprometido con la mitigación del cambio climático". "Debemos impulsar la transición ecológica a lo largo de estos cuatro años", sentenciaron.

Adiós al bloqueo en el Senado

Otro de los elementos en los que se quizo caracterizar el Gobierno de Sánchez y en los que quiere tener continuidad es en materia feminista. Mantiene, por tanto, el compromiso de luchar contra la brecha salarial entre hombres y mujeres e impulsar el pacto contra la violencia de género. "Ni un paso atrás", avisan los socialistas.

También tratará de modificar algunos procedimientos en las instituciones. Sánchez peleará por acabar con el bloqueo de mayoría en el Senado, algo que jugó en su contra al final de la pasada legislatura. Asimismo, insistirá en normas que no pudo aprobar en los últimos nueve meses como la de la eutanasia (sobre la que la ministra Carcedo anunció que sería una de las prioridades).

Por último, también apostará por la renovación de la financiación autonómica y local, así como luchar contra la despoblación y afrontar el reto demográfico. En este sentido, Sánchez se alinea en reforzar el Estado de las autonomías con cohesión social y "garantía" de unidad frente a las "ideas centralizadoras de las tres derechas".

"Batet y Cruz son españoles al servicio de Cataluña"

Pedro Sánchez tuvo palabras de elogio además para Meritxell Batet y Manuel Cruz, que presidirán el Congreso y el Senado respectivamente. Ambos catalanes, fueron definidos por el líder socialista como "dos españoles al servicio de Cataluña".

Sánchez ha explicado que, aunque "se ha especulado mucho" con eso, no escogió a los barceloneses Batet y Cruz por su lugar de nacimiento, sino porque son un ejemplo de "lo mejor que ha representado siempre el PSOE, que es el respeto al Estado y a las instituciones y la voluntad de diálogo y de tender puentes".