Vincent Lambert
Viviane Lambert, madre de Vincent Lambert. EFE

Tras más de diez años postrado en una cama por un accidente de tráfico y cinco en estado vegetativo, el francés  Vincent Lambert comenzó este lunes un nuevo viaje hacia la muerte, cuando los médicos detuvieron su alimentación artificial. Sin embargo a última hora del lunes, y por enésima vez, un juzgado exigía a los médicos devolver el soporte vital al paciente. El caso que divide no solo a la familia de Lambert sino a Francia ha devuelto a la actualidad el debate de la eutanasia a pocos días de las elecciones europeas.

¿Qué le pasó a Vincent Lambert?

El 29 de septiembre 2008, Vincent Lambert, un enfermero psiquiátrico francés de 32 años, sufrió un grave accidente de tráfico cuando se dirigía a trabajar a su hospital. Vivía cerca de Chalons-en-Champagne con su esposa, Rachel, con la que se había casado un año antes. El siniestro le provocó un traumatismo craneal que lo dejó tetrapléjico y postrado en una cama.

¿Ha evolucionado su estado?

Lambert ha estado en tres hospitales; en el actual, el hospital universitario de Reims (noreste de Francia), lleva ingresado desde junio de 2009. Dos años después, los médicos describieron su estado como "de mínima conciencia" y en 2014 determinaron que se encontraba en estado vegetativo. Es alimentado e hidratado de forma artificial, aunque respira solo. Solo puede mover los ojos y siente dolor, pero los médicos nunca han podido determinar si comprende cuando se le habla.

¿Cuándo comenzó la batalla legal?

En 2013, cuando el equipo médico que lo atendía decidió aplicar la ley Leonetti de 2005, sobre los derechos de los enfermos y el fin de la vida. Esta norma reconocía a los enfermos terminales el derecho a rechazar un tratamiento y aliviar el sufrimiento en el caso de que dicha atención fuera inútil o supusiera un "ensañamiento terapéutico". Se interrumpió la alimentación artificial. Los padres de Lambert, una de sus hermanas y un hermanastro (tiene ocho hermanos en total) acudieron entonces a los tribunales y ganaron en primera instancia. Comenzó así el enfrentamiento legal con la esposa y el resto de hermanos del paciente, partidarios de retirarle el tratamiento.

¿Cuántos procesos ha habido?

Varios. En 2014, el caso llegó al Consejo de Estado francés, que ordenó retirar los cuidados paliativos y dio la razón a los médicos. Durante el proceso, varios testigos dijeron que Lambert había mostrado su rechazo a ser mantenido con vida de forma artificial. Como ya se esperaban esta decisión, los padres y los dos hermanos mencionados recurrieron al Tribunal de Estrasburgo para pedir la suspensión cautelar de la sentencia. La Corte tampoco les dio la razón. La madre de Vincent Lambert, Viviane, tildó aquello de "escándalo". En 2018, el equipo médico anunció de nuevo que retiraría la alimentación artificial y los padres volvieron, de nuevo, a recurrir al tribunal administrativo, al Consejo de Estado y a Estrasburgo. El último pronunciamiento de la Corte ha sido este mismo lunes, y dice que los demandantes no han aportado "nada nuevo" al caso desde 2015.

¿Ha cambiado la ley en estos años?

Sí. En 2016, la Asamblea Nacional francesa dio luz verde a una norma que completaba la de 2005 y obligaba a respetar el testamento vital de las personas —Lambert no tenía ninguno—, autorizaba la sedación profunda y continuada para pacientes terminales y reconocía la representación legal para la persona que el paciente hubiera designado antes de caer enfermo. La reforma, actualmente en vigor, prohíbe, eso sí, la ayuda activa para morir a través de la eutanasia o del suicidio asistido. Desde 2016, precisamente, Rachel Lambert es la tutora legal de su marido.

¿Qué ha ocurrido ahora?

Una vez agotada la vía judicial, los médicos de Lambert han interrumpido por quinta vez su alimentación artificial. Sus padres y dos hermanos se agarran al pronunciamiento del Comité de los derechos de las personas con discapacidad de la ONU del pasado mes de mayo, que pidió frenar la desconexión mientras examinaban con profundidad el caso. A última hora del lunes un juzgado les ha dado la razón: los médicos deben devolver el soporte vital a Lambert y esperar a la decisión de la ONU.

¿Cuál es la posición de los padres?

De profundas creencias religiosas, los padres de Lambert siempre han defendido el derecho a la vida de su hijo y consideran que desconectarle supondría un trato inhumano o degradante. Según su punto de vista, está "discapacitado, pero vivo". La madre, Viviane, ha denunciado en las últimas horas que se enteró con un correo electrónico de la última decisión de los médicos: "Están matándolo sin decirlo. Son unos monstruos".

¿Y de la esposa?

Opina que no sirve de nada seguir nutriendo una esperanza sin futuro, temerosa incluso de que, sin poder decirlo, su marido sienta sufrimiento físico.

¿Qué otros pronunciamientos ha habido?

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, a quien los padres pidieron una intervención de última hora, se ha mantenido al margen. Por su parte, el Papa Francisco ha pedido no ceder "a la cultura del descarte" y el grupo de bioética de la Conferencia de los obispos de Francia ve "inaceptable" la suspensión de los cuidados. A pocos días de las elecciones europeas, además, el caso ha llegado a la campaña. Los candidatos de la derecha, François-Xavier Bellamy, y de la extrema derecha, Jordan Bardella, se oponen a dejarlo morir. El socialista Raphaël Glucksmann, la izquierdista Manon Aubry y la "macronista" Nathalie Loiseau piden respeto a la decisión de los médicos.