Susana Serrano, candidata de Adelante Sevilla a la Alcaldía
Susana Serrano, candidata de Adelante Sevilla a la Alcaldía el próximo 26-M. FERNANDO RUSO

La candidata de Adelante Sevilla a la Alcaldía de Sevilla, Susana Serrano, asegura que tras las elecciones municipales del 26-M serán una fuerza "dialogante", pero muestra su decepción con el actual regidor, Juan Espadas, al que dieron su apoyo para la investidura tras los comicios de 2015. 

¿Teme que la confluencia de hasta siete siglas en Adelante Sevilla confunda al electorado?

No, porque llevamos cuatro años trabajando en los barrios de Sevilla y más ahora en la campaña. Me sorprende que hay mucha vinculación con Podemos, pero como siempre recordamos, nosotros hemos cogido la marca Adelante Andalucía o Adelante Sevilla en un gesto de generosidad, porque yendo siete grupos políticos diferentes no nos íbamos a llamar como uno o dos solo. No creo que vaya a generar confusión. La gente nos dice: "Vosotros sois los del cartel con mucha gente". Somos esa candidatura que calificamos de hecho histórico porque nunca antes se habían presentado juntas tantas fuerzas progresistas.

¿Cómo cree que les afectarán los resultados de Adelante Andalucía en las autonómicas y de Unidas Podemos en las generales?

En las andaluzas fuimos la segunda fuerza en Sevilla capital y para nosotros es un punto de partida muy positivo, pero desde luego no es el techo. Porque hemos hecho un proceso más desde abajo, con mucho más tiempo, hemos podido trabajarlo más, hemos sumado a más organizaciones. Y eso hace que se multiplique la capacidad de llegar a la gente. En las generales se partía en otras circunstancias, con otra marca, pero bueno, que somos siempre la misma gente y se nos identifica. Creo que nos merecemos que esperemos nuestros propios resultados para Sevilla, porque somos realmente una candidatura que ahora mismo está siendo diferente en todo el Estado por la capacidad de haber aglutinado a tantas organizaciones y, por lo tanto, impredecible en la estimación de voto. Y como decimos siempre, la verdadera encuesta es el 26 de mayo. Como dice nuestro lema de campaña, la esperanza está en la gente que va a decidir qué proyecto quieren para Sevilla, y para nosotros, el nuestro es muy diferenciado con el resto de grupos políticos.

¿Qué resultados espera obtener?

Salimos a ganar, como se suele decir. Pero de verdad lo decimos con el convencimiento de que Sevilla no puede esperar más, no se puede quedar ni en el estancamiento de Juan Espadas ni con el riesgo de caer en una involución de 50 años atrás con un tripartito de derechas, algo que sería muy grave. Por eso estamos haciendo un llamamiento a la gente para que no se confíe, la gente que no quiere que entre la extrema derecha en el Ayuntamiento, la gente que no quiere tampoco a los que pactan con la extrema derecha en Andalucía, que no están dispuestos a perder derechos y libertades conquistados durante tantísimos años, especialmente las mujeres, que van a ser las que frenen a ese tripartito de derechas. Y en eso confiamos. Pedimos la confianza para mirar hacia delante, hacia el futuro, para una Sevilla que necesita prepararse ya ante los grandes retos globales del siglo XXI: el cambio climático, acabar con las desigualdades y que esté en la vanguardia de lo que ha demostrado el movimiento feminista de Sevilla.

Tras dar su apoyo para la investidura de Juan Espadas en 2015, ¿qué valoración hace de su mandato? ¿Se arrepiente de haberlo apoyado?

Es imposible que yo personalmente me arrepienta, ni ninguno de mis compañeros, porque fue una decisión que se tomó democráticamente, que expusimos a votación. Y nosotros somos personas que creemos en una democracia real, una democracia radical en el sentido de que si se ha decidido entre todos, esa era la decisión. Entonces había unas circunstancias concretas, habíamos padecido cuatro años de [Juan Ignacio] Zoido nefastos, y no olvidemos que seguía siendo el candidato. Si no hubiéramos dado ese paso, podrían haber continuado esos cuatro años nefastos. Pero la realidad es que Juan Espadas cambió absolutamente a los seis meses de entrar como alcalde. Muy pronto empezó a llegar a acuerdos con Cs e, incluso, llegó a pactar los presupuestos con el PP a costa de hacer políticas supuestamente contrarias a las que venía diciendo en campaña. Esa ha sido su situación. Nosotros entendemos que vuelve en campaña al discurso de la economía social, de las políticas sociales, pero no olvidamos lo que ha hecho en estos cuatro años, que la verdad es bastante poco.

¿Volverían ahora a darle su apoyo?

Creo que somos la fuerza política que menos nos estamos planteando ese escenario porque vemos la importancia de que nosotros ganemos este Ayuntamiento. Tenemos muy claro que vamos a ser una fuerza dialogante, ya hemos tenido que serlo internamente para poder salir adelante con esta candidatura tan diversa, y por eso mismo vamos a tener una actitud de diálogo, pero muy claramente con aquellas personas que estuvieran dispuestas a tener la agenda de emergencia social que Sevilla necesita y que tiene esos principios básicos que contaba antes. Si no es así, nosotros no vamos a llegar a acuerdos con nadie. Pero entendemos que es fundamental que seamos nostras las que lideremos el cambio en el Ayuntamiento de Sevilla.

Susana Serrano, candidata de Adelante Sevilla a la Alcaldía

¿Qué modelo de ciudad plantea Adelante Sevilla?

Nos hemos dado cuenta en estos cuatro años, ya dentro de la institución, de que PP y PSOE son lo mismo. Por ejemplo, en la Gerencia de Urbanismo, que es donde se toman muchas decisiones de lo que es el modelo de ciudad, suelen votar bastante parecido, por no decir idéntico. Y vemos cómo generalmente se sigue favoreciendo a ciertas élites y no están anteponiendo los intereses de la mayoría social de Sevilla. Eso es preocupante y por eso le recordamos a la gente que tiene en sus manos la esperanza, no por un mero eslogan. Realmente deberían saber de que lo que ellos decidan con su voto es lo que vamos a tener en Sevilla. Y van a tener la opción de PP, PSOE, Cs, que son grupos políticos sometidos a presiones de ciertas élites, gente que pide préstamos a los bancos... Ya conocemos las redes clientelares de unos y de otros. Nosotras no, por eso somos capaces de ponerle freno a ciertas políticas que son contrarias a lo que Sevilla necesita.

Por poner un ejemplo, el turismo. No es que estemos en contra del turismo, sino que queremos que el turismo esté regulado y que revierta en la ciudad, en la mejora de las zonas comunes y, sobre todo, en el bolsillo de los sevillanos y sevillanas y no en el de ciertas empresas que ni siquiera tributan aquí. De hecho es algo casi histórico, que Sevilla siempre ha sido la puerta de mucha riqueza a lo largo de la historia que no se quedó aquí nunca. Pues con el turismo puede pasar algo parecido si no se regula bien. No entendemos cómo no se ha implantado la tasa turística, que nosotros queremos impulsar. No entendemos cómo no se regulan los apartamentos turísticos que están generando una burbuja del alquiler preocupante, echando a la gente de sus casas y barrios como el centro, la Macarena, Triana e, incluso, Nervión. No entendemos cómo no se han regulado los autobuses turísticos, que llevan 25 años sin pagar el canon que corresponde a Sevilla y que en otras ciudades sí pagan. Y no entendemos cómo no se genera un empleo verde. Creemos que podemos ser pioneras en investigación, en poner en marcha nuevas economías transformadoras en el contexto de las energías renovables, la economía circular, residuos cero, reciclaje. Apostamos también para que haya un urbanismo en Sevilla más basado en la rehabilitación de edificios, porque en Sevilla hay mucho patrimonio y podría facilitarse que no vaya siempre a manos de grandes cadenas hoteleras.

¿Puede concretar más a qué élites se refiere?

Es evidente que los políticos tienen muchas presiones de ciertos empresarios. Un ejemplo lo tenemos aquí al lado [plaza del Duque]. Más del 70% de los agentes de Sevilla defiende que se restrinja el tráfico a no residentes en el Casco Histórico. La gente ya ha entendido que impide la convivencia, genera grandes problemas de tráfico, contamina el aire y necesitamos calles que se puedan caminar y especialmente para las personas con diversidad funcional, que Sevilla no está preparada en absoluto. ¿Por qué no se hace? Pues sabemos que es por presiones de ciertos grandes centros comerciales que hay aquí, justo en el centro.

Han denunciado que Sevilla va a dos velocidades. ¿Cómo se puede estrechar la brecha entre unos barrios y otros?

Haciendo políticas distributivas, con una agenda local mucho más progresiva. Valorando los servicios sociales, un mecanismo fundamental en la sociedad para que se pueda ayudar a los que peor están. Nosotras somos una fuerza política que avanzamos, pero sin dejar a nadie atrás. Puede hacerse mucho en el urbanismo y con las comunicaciones, sobre todo con la movilidad, e igualar esas diferencias que hay entre barrios, conectándolos entre sí. Pero fundamentalmente, el desempleo que hay en esos barrios, los barrios olvidados por los diferentes gobiernos que ha habido en Sevilla. Que son barrios dignos, con gente dispuesta a trabajar, con ganas de tener oportunidades y en eso es en lo que habría que volcarse. Nosotras nos comprometemos con planes integrales, invirtiendo presupuesto real.

Hay que recordar que en Sevilla hay siete de los 15 barrios más pobres de todo el Estado. El barrio más pobre está en Los Pajaritos. Y eso no puede ser. Siempre hablamos de cómo Juan Espadas tiene su foto, su postal turística, que es la que muestra continuamente allá donde va, cada vez la estira más para tapar las vergüenzas de esa Sevilla desigual, de esos barrios olvidados que no tienen ni para comer muchas veces. Y con unos servicios sociales colapsados, que dan cita para seis meses, una situación extrema. También sabemos que hay 11.000 familias esperando a tener una casa cuando hay 20.000 vacías, muchas propiedad de los bancos y alguna de titularidad pública. Otra línea fundamental es la política de vivienda, sobre todo ampliar el parque público, tomarse en serio las rehabilitaciones de edificios. Y ser consciente de que la vivienda social que necesita Sevilla tiene que ser en régimen de alquiler para poder dar mayor cobertura a más gente. Vivimos en un tiempo en el que comprar una casa en propiedad cuesta más. Y hay que decir, aunque Espadas me lo ha desmentido, que hay cuatro veces más vivienda turística que social municipal.

¿Qué soluciones concretas propone para las Tres Mil Viviendas y Los Pajaritos?

Planes integrales concretos, que aunque siempre se anuncian nunca se llevan a cabo, y con presupuesto real suficiente para rehabilitar edificios, equipamientos públicos, zonas comunes, volcarte con la limpieza. Y fundamental, volver a poner en marcha planes propios de empleo desde el Ayuntamiento, talleres de empleo en esos barrios específicos. Y nuevos nichos de empleo verde, que creemos que no está lo suficientemente desarrollado. En Sevilla hay unas 70.000 personas que no pueden acceder a un empleo digno. Y hay más de la mitad que tiene empleo que no es ni siquiera mileurista. Somos de los pocos grupos que plantean medidas contra la precariedad en el empleo. Como el sello de calidad municipal, que pondríamos en la mayoría de establecimientos hosteleros para que sea una garantía de que se está cumpliendo con los derechos laborales de los trabajadores.

Alquilar en Sevilla es casi misión imposible por los precios. ¿Es culpa de las políticas municipales, autonómicas, estatales o de un exceso de viviendas turísticas?

Lo hemos visto en estos cuatro años y somos seguramente el único grupo municipal, Participa Sevilla, que hemos presionado para que se regulen los apartamentos turísticos. Y se ha dejado la puerta abierta. Hasta que ya los propios hoteleros se han empezado a quejar, pero es una situación que ya ha echado a gente de sus barrios y de sus casas de toda la vida. Yo que también vivo de alquiler lo he visto, los precios han subido muchísimo y no entendemos cómo no se han tomado medidas. Entendemos que desde lo municipal, como se ha visto en otras ciudades como Madrid o Barcelona, se puede regular perfectamente, no hay que esperar a ningún marco legal estatal, se podrían haber hecho muchas más cosas. Incluso llegar a regular en ciertas zonas los precios del alquiler.

¿Qué propone para el edifico de la Gavidia?

Creemos que se pone muy poco interés en que salgan adelante proyectos que sabemos que son difíciles, porque requieren de una inversión, pero ahí están las ayudas europeas y puede haber colaboración de diferentes instituciones. Nos parecía bien cualquier uso que fuera polivalente y cultural, social, como el propio PGOU indicaba. Había un proyecto interesante de la asociación Entre Adoquines, que planteaba una especie de incubadora de proyectos de jóvenes emprendedores que acaban de terminar la carrera, haciendo un convenio con las universidades. Eso podía combinarse con el uso social y cultural. Y, lo más importante, podría ser compatible con respetar que es un lugar de Memoria Histórica, determinado así por la Ley, por haber sido una comisaría donde hasta hace no mucho tiempo se había torturado a gente. No creemos que esto se deba olvidar poniendo un hotel de lujo.

Son firmes defensores del sector del taxi. ¿Qué plantean para resolver el conflicto entre taxistas y VTC en la ciudad?

Vamos a ponernos siempre del lado de los derechos laborales y de los trabajadores. En el taxi de Sevilla hay muchas cosas por mejorar, pero ahora mismo hay una amenaza mucho mayor. Se trata de lo que se conoce como la uberización de la economía, porque bajo esa apariencia de ser innovadores y colaborativos, lo que esconden es un recorte de derechos, de sueldos, precarización, pero que al final supone una competencia desleal con respecto a los taxistas, que pagan sus impuestos aquí, no como estas empresas que, pese a ser de algunos empresarios sevillanos, no tributan aquí. Y desde luego no entendemos que no lo tenga claro todo el mundo. Pero bueno, hay que darle las gracias a todo el sector porque nos han mostrado mucho cariño y mucho agradecimiento por ser simplemente coherentes con lo que tiene que ser un representante público y saber en qué bando te quieres poner: si en el que quiere explotar a los trabajadores o en el que quiere defender sus derechos.

¿Cree entonces posible la convivencia entre ambos sectores?

Si cumplen la normativa... Pero tendrían que cumplirla, lo que no se puede es poner una norma a unos y otra a otros. Aquí no se trata de echar a nadie, sino de que todo el mundo cumpla. Aquí en Sevilla pasa eso muchas veces, que los que más tienen no pagan y no cumplen. A cualquiera que quiere poner un pequeño local le piden 40.000 papeles y sin embargo hemos visto muchas veces como grandes empresas, grandes clubs de Sevilla, no tenían todos los papeles en regla. Como el club Pineda, por poner un ejemplo.

Susana Serrano, candidata de Adelante Sevilla a la Alcaldía

¿Qué otras medidas proponen en materia de movilidad?

Es la asignatura pendiente de todos los mandatos anteriores. Sevilla arrastra graves problemas de movilidad y hay que hacer un replanteamiento total. No se puede estar engañando a la gente con solo hablar del metro e, incluso, utilizándolo de arma arrojadiza en las elecciones. Más allá del metro creemos que hay que ser razonables. Primero, tener un plan de movilidad sostenible, que tenga una perspectiva metropolitana, que eso pocas veces se contempla. Sevilla es una ciudad que, aparte de sus habitantes, tiene muchísimo tránsito de los pueblos de alrededor, porque son muy cercanos. Y la red de metro, tal y como está planteada, no daría soluciones metropolitanas. Y, sobre todo, que no sea el único medio de transporte. Los Buses de Tránsito Rápido (BTR) podrían dar muchas más soluciones para ya, no para dentro de 20 años. Porque la gente lo sabe, que cada vez que le están proponiendo el metro le están proponiendo una solución a 20 años. Creemos que hay otras alternativas, mucho más económicas, pero en cualquier caso, respecto al metro, apostamos por un eje norte-sur y este-oeste de metro ligero en superficie cuando se pueda y dar solución a todos los barrios de Sevilla. 

También pondríamos en marcha desde ya la Mesa de Movilidad, que solo se ha convocado dos veces en cuatro años. Y fomentar mucho más la bicicleta, porque tenemos la ciudad ideal para que fuera un medio de transporte casi prioritario, con más biciestaciones cubiertas, más aparcabicis en las calles, mejores carriles bici, que últimamente están cada vez peor. Regular también el uso de los vehículos eléctricos, que están ahora de moda. Hay otro problema, el aparcamiento, y nosotros consideramos que hay que generar bolsas de aparcamiento alrededor de la ciudad para que el Casco Histórico se quede más despejado. Y somos favorables a la peatonalización de algunas calles para que se disfruten, como la calle Betis. No olvidemos que hay un calentamiento global, que hay una contaminación del aire y que hay que poner medidas urgentes. Los jóvenes ya nos lo están recordando en las calles, que necesitábamos poner medidas. Y por eso estamos muy esperanzadas, porque vemos que las nuevas generaciones lo tienen muy claro. En cuanto a los autobuses turísticos, quitaríamos la línea que pasa por la Alameda, que la autorizó Zoido. No puede ser que estén pasando continuamente autobuses por estas calles. Y especialmente algunos de ellos, que no cumplen la normativa y es bastante lamentable.

¿Es Sevilla una ciudad sucia?

Los barrios están que dan pena. Y en el propio centro hay una zona turística que está en muy buenas condiciones, pero hay una parte, especialmente en el Casco Histórico Norte, que es una pena. La recogida de basuras es un tema en el que también creemos que hay que introducir muchos más planteamientos ecologistas, innovación y un replanteamiento de cómo se está haciendo hasta ahora. Es lamentable pasearte por algunos barrios de Sevilla y ver que en algunos parques infantiles los niños ni siquiera pueden jugar de manera tranquila, porque no son habitables. De hecho, cada vez hay menos bancos, menos fuentes, menos árboles y las plazas de nuestra ciudad no tienen vida. Queremos barrios limpios y seguros.

¿Es Sevilla una ciudad insegura?

Aquí siempre se habla de la inseguridad en unos términos que no son exactamente como hay que plantearlo. Para tener unos barrios seguros, lo principal es que haya cohesión social. Y para ello, tiene que haber menos desigualdades, más empleo, cuidado, inversión, servicios sociales, vivienda... Esa es la vacuna principal contra la inseguridad, que no haya gente padeciendo grandes desigualdades. También una policía de barrio, cercana. Y revisar si realmente hay más o menos delitos, porque a veces hay sensación de inseguridad y a veces hay inseguridad real y amenazas reales. Nos preocupa también que haya ciertos grupos políticos que lo que quieren es generar un clima de miedo y de odio fomentando esa idea de que Sevilla está fatal, muy insegura, cuando la Policía realmente nos dice que no hay mayor índice de delitos. Pero, en cualquier caso, hay mucho por hacer para que la gente se sienta segura, porque la gente tiene derecho a sentirse tranquila en sus casas y en sus barrios.

Proponen en su programa una Sevilla feminista. ¿Cómo se logra eso?

A diferencia de otros grupos políticos, nosotros no entendemos las políticas de igualdad, o feministas como preferimos decir, como un departamento concreto dentro del programa o del Ayuntamiento. Queremos que sea una manera de hacer política transversal. Para eso tiene que haber personas feministas haciendo esas políticas, hombres y mujeres. Y desde todos los ámbitos. Un urbanismo con perspectiva de género en el que se contemplen los recorridos que se hacen diariamente, cómo se mueve cada persona, quién hace los itinerarios para ir a los coles, recoger a los niños, quién compra en el comercio local, si se está favoreciendo o no. También se debería tener criterio de género en todo lo que se presupueste. En lo que se hace respecto al empleo, pensando siempre en las mujeres, que padecen doblemente la precarización y el paro. O en cualquier política social, en la educativa... debe ser algo transversal. Nos consideramos parte de esa cuarta ola feminista, de ese feminismo que no se queda solo en la igualdad entre hombres y mujeres sino que quiere la igualdad para todos y para todas, que busca conectarse con otras luchas, como la lucha por la justicia social y por el cambio climático.

Siempre han sido las mujeres las que han preservado la sostenibilidad de la vida. En una ciudad feminista no se hubieran talado 4.000 árboles porque se hubiera intentado todo antes de llegar a esa situación, para llegar a una mejor gestión de Parques y Jardines, sin privatizarla, sin ponerla en manos de empresas que al final, por su rentabilidad y funcionamiento, van a buscar beneficios y no el beneficio de que los árboles estén bien. La atención a los colegios, que se cumplan todas las medidas de accesibilidad, preocuparnos de qué comen los niños en los colegios, que hemos detectado que lamentablemente no es lo que deberían estar consumiendo, deberían estar consumiendo productos frescos y cercanos de aquí, pero como está en manos de empresas, pues peor calidad y más encarecimiento. Una ciudad feminista tendría el deporte como un derecho, al igual que la cultura... Es que todo está relacionado, creo yo. Nosotras hablamos mucho de la ciudad de los cuidados contra la ciudad de los negocios.

Susana Serrano, candidata de Adelante Sevilla a la Alcaldía

Aún hay quien teme que ustedes quieran quitar la Semana Santa. ¿Qué les tiene que decir?

Nadie lo cree, solo que algunos lo quieren seguir haciendo creer. Y la verdad que es un poco cansina esa actitud. Hay un artículo que habla de cómo en la época republicana, aquí en Sevilla, hubo una especie de boicot a ese gobierno y se negaron a salir las procesiones para decirle a la gente que por culpa del gobierno republicano no salían las procesiones. Con el cariño que tiene esa fiesta tan popular. Se hizo un gran esfuerzo por decir que no era cierto, incluso salió La Estrella incumpliendo esas presiones. Algo parecido nos están intentando hacer. Por mucho que yo diga que me gusta la Macarena, San Benito, que la veo siempre, que es un hecho cultural, que nos gusta porque es una fiesta popular, donde están todas las generaciones en la calle de cualquier clase social, disfrutando de una fiesta que es un gran tesoro... Por mucho que yo diga eso, siempre va a haber alguien que nos busque un titular. Pero la realidad es que no.

Pero sí quieren hacer cambios. ¿Puede explicarlos?

Lo que proponemos son cambios en el sentido de más accesibilidad para las personas con diversidad funcional, que ya presentamos una moción específica. Las calles deben estar mejor preparadas para las personas que van con silla. Hemos propuesto también una red de baños accesibles en la ciudad. Y también proponemos para las fiestas primaverales que no haya agresiones sexuales, poner mayor atención. 

Y la Feria, ¿también necesita cambios?

En accesibilidad, que este año se han cumplido algunas de nuestras reivindicaciones, como puntos de recarga para las sillas eléctricas. Todavía, por la altura de los acerados, es muy difícil para las personas con sillas, pero pondríamos rebajes e, incluso, una especie de pasillo que atraviese toda la Feria para que el adoquinado no les resulte tan duro. Y ser más exigentes, porque una caseta de más de tres módulos tiene que tener un baño accesible. Nos alegramos mucho de la medida de la calle del Infierno de quitar el ruido para las personas con autismo, que es bueno para todos. Hay mucho por hacer con respecto a la diversidad funcional y mucho por hacer con respecto a las agresiones sexuales, que creemos que hay poco y lo que se hace es desde iniciativas autogestionadas del movimiento feminista de Sevilla. También se debe hacer mucho más hincapié en que se cumplan los derechos laborales, los contratos, que no haya una precarización aprovechando que es una excepcionalidad en el calendario. Y que haya muchas más casetas públicas, que como siempre es una reivindicación. Hay mucha gente en lista de espera, y ni siquiera nosotros tenemos caseta como partido, que deberíamos tenerla, y no nos la dan porque hay una gran lista de espera y una dificultad para ampliar.