El príncipe Harry y Meghan Markle
El príncipe Harry y Meghan Markle se casaron el 19 de mayo de 2018. EFE

Meghan Markle y el príncipe Harry siguen de celebraciones. Con la llegada de su primogénito todavía reciente, la pareja real celebró el pasado 19 de mayo el primer aniversario de su matrimonio. Lo hicieron compartiendo catorce imágenes inéditas del día de su boda. Aprovechando la efeméride, repasamos algunos de los puntos más destacados de la vida de los duques de Sussex.

Aunque el hijo pequeño de Diana de Gales asistió a Eton College, una prestigiosa escuela de Reino Unido a la que fueron desde el exprimer ministro británico David Cameron hasta George Orwell, el príncipe no salió de allí con muy buenas calificaciones. Y encima le acusaron de falsificar sus notas en dibujo, pero más tarde un tribunal escolar lo desmintió.

El mal comportamiento de Harry no quedó ahí y algunos de 'sus incidentes' le llevaron a ser portada de los tabloides sensacionalistas. Sonado fue su disfraz de nazi en una fiesta de 2005 (más tarde se disculpó, pero papá le mandó a limpiar pocilgas como castigo) o cuando se publicaron una fotos suyas desnudo en Las Vegas (lo que ocurre en Vegas no siempre queda en Vegas). También tuvo peleas con los paparazzi, una de ellas a la salida de un club nocturno que dejó al fotógrafo con un labio roto.

La adolescencia desenfrenada del príncipe, en la que se incluye fumar marihuana y beber más alcohol de la cuenta, le llevó a terminar en una clínica de rehabilitación en Peckham, Londres. Carlos de Inglaterra quería que su segundo hijo fuera consciente de los peligros de las drogas.

Como parte de su formación militar, el nieto más problemático de Isabel II fue enviado en secreto a Afganistán durante unas diez semanas. Se convirtió en el primer miembro de la realeza británica en volver a un frente desde que su tío, el duque de York, luchó durante la guerra de las Malvinas (1982). No obstante, la misión se tuvo que interrumpir por seguridad cuando se filtró que el príncipe estaba allí.

Durante años se especuló que el duque de Sussex sufría problemas mentales después de su paso por un territorio en conflicto. "Puedo decir con total seguridad que mi problema no está relacionado con Afganistán. No soy uno de esos tipos que ha tenido que ver a su mejor amigo volar por los aires y luego ha tenido que hacerle un torniquete en las piernas. Afortunadamente, gracias a Dios, mi trabajo era escuchar a los soldados heridos y enfermos", explicó Harry en una entrevista, quien además trabajó con Oprah Winfrey, invitada a su boda con Meghan y con la que tiene una gran amistad.

Y llegó ella

El pasado de Meghan, cuyo nombre de pila es Rachel, es el opuesto al de su marido: ejemplar, si dejamos al margen a su complicada familia paterna. Con 11 años ya hacía alarde de su vena feminista cuando contactó con Procter & Gamble porque se sentía frustrada con el lema de un jabón para lavar los platos. Antes de trabajar en televisión, la estadounidense se sacaba un dinero escribiendo invitaciones de boda.

La diplomacia no era del todo desconocida para la actual duquesa de Sussex cuando se unió el año pasado a la familia real británica. Durante sus estudios en la Northwestern University, Markle se postuló con éxito como pasante en la embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires, Argentina. En 2013, le dijo a Marie Claire: "Tengo 20 años, estoy en Buenos Aires en una caravana, haciendo todo eso. Estaba segura de que tendría una carrera en la política". Pero después de reunirse con un gerente en los EE. UU., decidió seguir con sus aspiraciones en la pequeña pantalla.

Aunque hizo su primer casting cuando aún estaba en la universidad, Meghan no se salvó de los altibajos de la industria. Antes de aparecer en Suits trabajó como azafata en el programa Trato Hecho. "Fui el número 26, que por alguna razón nadie elegió", le contó a Esquire en 2013. "Tuve que estar de pie con unos tacones de 13 cm terriblemente incómodos, mientras esperaba a que alguien eligiera mi número para poderme sentar".

Meghan tuvo un matrimonio anterior al de Harry que terminó en divorcio. Fue con el productor de cine y televisión Trevor Engelson al que conoció en 2004 y tras seis años de novios decidieron pasar por el altar, pero dos años después firmaban el divorcio por "motivos irreconciliables".

¿Cómo conoció al príncipe Harry? Fue una especie de cita a ciegas en Londres, organizada por una amiga común en julio de 2016. "No sabía mucho sobre él y lo único que le pregunté a mi amiga fue si era agradable. De lo contrario, no tenía mucho sentido quedar", contó ella. Por su parte Harry, ni había visto la serie ni tenía ni idea de quien era Meghan Markle.