Embarazo
Un especialista examina a una embarazada. ARCHIVO

Las náuseas matutinas son muy frecuentes en mujeres embarazadas: hasta un 80% de ellas las sufre. Pero existe una enfermedad que afecta a menos de ellas y convierte la gestación en un infierno: es la hiperémesis gravídica (HG), una dolencia que lleva incluso a las pacientes a considerar el suicidio, revela la BBC en un reportaje.

Las causas son desconocidas, aunque hay evidencias de que puede tratarse de una enfermedad hereditaria. Las mujeres con HG pueden vomitar hasta 50 veces al día, sentir graves y constantes náuseas, que conllevan una deficiencia grave de vitaminas, pérdida de peso, deshidratación y desnutrición. Las mujeres con HG pueden pasar durante meses en cama, lo que también afecta a su salud física y mental, y la de su bebé.

Según un estudio llevado a cabo en Reino Unido, con 5.000 afectadas, la mayoría consideró interrumpir su embarazo, una de cada tres se planteó el suicidio y tres de cada cuatro sufrieron depresión y estrés postraumático.

El problema es que los tratamientos contra las náuseas contra el embarazo están rodeados de cierta preocupación por parte de los médicos debido a casos como el de la talidomida, que en los años 50 se empleó para evitar los vómitos y causó miles de casos de malformaciones congénitas en los recién nacidos.

Aun así, las mujeres con HG toman medicamentos como Xonvea, o se tratan con ciclizina, procloperazina o ondansetrón, sustancias consideradas seguras. En los casos más graves, la paciente puede ser ingresada para que se le introduzca terapia intravenosa.