Josu Ternera
Imagen de la casa de los Alpes franceses donde residía Josu Ternerajunto al rostro del terrorista en una imagen de archivo de 2001. EFE

El histórico dirigente etarra José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, detenido el jueves en los Alpes franceses, ha ingresado este viernes en prisión en París para cumplir la pena de ocho años que tenía pendiente en Francia.

Fuentes judiciales indicaron que el llamado juez de las libertades y de la detención decretó prisión provisional para Urrutikoetxea, al que la Fiscalía de París había notificado previamente la orden de detención que se dictó cuando fue condenado en rebeldía en junio de 2017.

Una fuente judicial que pidió el anonimato precisó que se había optado por la cárcel de la Santé, el único centro penitenciario dentro de la ciudad de París que ha vuelto a recibir internos desde comienzos de 2019, después de cuatro años de trabajo para renovarla y convertirla en una de las de mayor seguridad.

Josu Ternera tiene ahora una decena de días para oponerse a la condena de ocho años de cárcel y a su expulsión de Francia que el Tribunal Correccional de París dictó hace dos años con él huido en situación de rebeldía.

17 años en la clandestinidad

Ha pasado en total 17 años en la clandestinidad hasta que fue capturado, en una operación conjunta de los servicios de inteligencia de la policía francesa y de la Guardia Civil, en el aparcamiento del hospital de Sallanches, localidad de los Alpes franceses, donde tenía una cita médica.

Los últimos tiempos había estado viviendo en un refugio de montaña aislado cerca del pueblo de Saint Nicolas de Véroce situado en las faldas del macizo del Mont Blanc, que se alza a pocos kilómetros de allí.

Este viernes por la mañana había sido trasladado en un convoy policial hasta París desde Bonneville, en cuya prisión pasó la primera noche tras su detención.

El presidente francés, Emmanuel Macron, preguntado por los presos de ETA con ocasión del arresto de Josu Ternera, el histórico dirigente etarra que puso voz al comunicado de disolución de la banda, en mayo de 2018, descartó cualquier amnistía, pero dijo que va a continuar la política de acercamiento selectivo a cárceles próximas al País Vasco.