Storie subido por Fortuny restaurant el día de la fiesta.
Storie subido por Fortuny restaurant el día de la fiesta. Fortuny restaurant

El Consejo General de Enfermería (CGE) denunció públicamente este jueves "el repugnante enfoque de la fiesta temática 'Crazy hospital'", de la famosa discoteca Fortuny de Madrid, "en el que azafatas semidesnudas disfrazadas de enfermeras animaban el local ofreciendo chupitos en unas jeringuillas gigantes". El consejo considera que es "una ofensa a las 300.000 enfermeras y enfermeros de España y a todas las mujeres".

En una nota, los enfermeros subrayaron que, sin embargo, los papeles de médicos estaban encarnados "sólo por hombres", y "sin connotaciones sexistas" y "sin enseñar escotes o culos" mientras que las chicas vestían ropa interior roja y de encaje "más propia de una película pornográfica y acompañada con la sempiterna y anacrónica cofia".

El presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, recordó a los responsables del local y de la marca de bebidas que "las enfermeras son profesionales con un alto nivel de cualificación, una formación académica de cuatro años y dos años de especialidad, contando en estos momentos con un gran número de profesionales enfermeros con grados de máster y doctorado; una carrera universitaria que requiere una exigente nota de corte para acceder a ella; y unos profesionales que gozan de un gran prestigio en el ámbito internacional. La imagen trivial y frívola de la profesión, además, por haber sido desempeñada históricamente por la mujer, transmite un mensaje sexista y vejatorio y así nos lo manifiestan siempre muchas compañeras cuando en fiestas se hace uso de este estereotipo".

La fiesta tuvo lugar el pasado martes en el citado local madrileño, que según los enfermeros cuenta con el patrocinio de la marca de bebidas Schweppes. Además, señalaron en la nota, la fiesta estaba esponsorizada por la marca de Ron de Guatemala Botran, cuyo logo figura en el cartel publicitario del evento.

El Consejo General quiere recalcar que "para animar un local de ocio o para tener más audiencia en los medios de comunicación, no hace falta ofender a cientos de miles de profesionales que se dejan la vida por sus pacientes, que seguro que se pueden organizar fiestas igual de divertidas y atractivas sin necesidad de que unas mujeres desnudas inciten a beber más alcohol, pues la sociedad ha evolucionado y semejantes iniciativas, y menos entre un público joven, deben ser repudiadas y abolidas".

El CGE se dirigirá directamente a la vicepresidenta del Gobierno, al Ministerio de Sanidad, al Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, a la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, solicitando su intervención y prevención de posibles manifestaciones "de tan escaso gusto".