Pancarta de protesta por el centro de menores tutelados en Rubí.
Pancarta de protesta por el centro de menores tutelados en Rubí. ACN

La alcaldesa de Rubí, Ana María Martínez, ha cargado este miércoles contra la Dirección General de Atención a la Infancia y Adolescencia (Dgaia) por trasladar "de forma unilateral" a un grupo de menores tutelados por la Generalitat a un hotel en desuso de la localidad vallesana, situado en el barrio de Can Rosés.

En declaraciones a los medios, Martínez ha indicado que le han dicho que vendrán 70 menores, aunque ha admitido que ha escuchado "diversas cifras" y ha criticado que la medida no se ha preparado bien y debería haberse tomado con más consensos, apuntando a los vecinos y lamentando que tuviera conocimiento de ello el 2 de mayo.

En este sentido, ha rechazado que los vecinos de Rubí sean xenófobos o racistas, en referencia a la concentración de este martes a las puertas del inmueble donde la directora general de la Dgaia, Ester Cabanes, tuvo un encuentro con ciudadanos se y acabó marchando escoltada por los Mossos d'Esquadra, y ha recordado que la población vallesana "lleva años trabajando porque la convivencia sea ejemplar", a la vez que ha advertido que este hecho alimenta posiciones radicales.

Martínez ha afirmado que es "simple" tachar a la localidad y su ciudanía de esta manera, cuando la decisión se toma unilateralmente y desde Barcelona, sin consultar, y por eso ha reclamado un trabajo de diálogo.

Además, ha indicado que el centro de menores tutelados no se instalará en Rubí porque el número de menores es demasiado grande y debería hacerse con grupos de menor volumen, de 10 o 12 personas, ha señalado, y en alojamientos tipo viviendas.

Desconocimiento del modelo

La directora de la Dgaia, Ester Cabanes, ha atribuido en declaraciones a los medios "el miedo" expresado, tanto por la administración local como los vecinos, por el desconocimiento del modelo de centro y ha garantizado que ha dado buenos resultados en otros puntos donde se ha producido la acogida.

Cabanes ha dicho que el objetivo es que los menores se trasladen a Rubí y se trabajará para dar una "buena información", ya que, como ha destacado, comporta beneficios y ha garantizado que los menores, que son del sur de África, no han generado ninguna queja donde se encuentran actualmente, en Sant Just Desvern.

Ha relatado que a principios de mayo se trasladó al Ayuntamiento que a mediados de junio se abriría el centro y que no se "abandonaría" a la localidad, ya que llegarán acompañados de técnicos de inmigración, salud, de la Generalitat y agentes sociales de la población, y habrá un seguimiento.

Cabanes ha justificado la elección de la localidad vallesana, porque es "una ciudad amiga de la infancia y acogedora", con una población de unos 80.000 habitantes, suficientemente grande para conseguir la integración.

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