Esto significa, según ha celebrado el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, que 'los hombres de negro' se marchan de Castilla-La Mancha porque "somos una región que cumple con todos y cada uno de los objetivos que fija la ley".

Tampoco será necesario ya que Castilla-La Mancha elabore planes económico-financieros (PEF) y a partir de ahora el acceso al Fondo de Liquidez Autonómico será una decisión voluntaria que adopte la comunidad autónoma. Además, Castilla-La Mancha puede volver a los mercados financieros.

En relación con el déficit, Castilla-La Mancha cerró el ejercicio 2018 con un déficit de 149 millones de euros, que en términos de porcentaje sobre el PIB regional es del 0,36%, situándose por debajo del objetivo que se había fijado que era del 0,4 por ciento del PIB.

En cuanto a la deuda, el Ministerio de Hacienda ha certificado que la región ha finalizado el ejercicio con una deuda del 35,1 por ciento del PIB regional, por debajo del objetivo que tenía fijado la comunidad autónoma, que era del 35,3 por ciento.

En el caso de la regla de gasto, frente al objetivo fijado por el Ministerio de Hacienda como máximo para las comunidades autónomas del 2,4 por ciento, la región se ha quedado con 0,7, "muy por debajo" del porcentaje fijado, se ha congratulado Ruiz Molina.

Consulta aquí más noticias de Toledo.