La ministra española de Defensa en funciones, Margarita Robles, afirmó este martes que la retirada temporal de la fragata española Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones USS Abraham Lincoln responde al "escrupuloso cumplimiento" de un acuerdo técnico-militar firmado con EE UU.

"Lo que estamos haciendo, el Ministerio de Defensa y el Gobierno español, es cumplir escrupulosamente el acuerdo que firmamos hace dos años" con Washington, indicó Robles ante la prensa en Bruselas, donde participa en un Consejo de ministros de la Unión Europea.

Robles dejó claro que la finalidad de ese acuerdo bilateral con EE UU era "conmemorar el quinto centenario de la vuelta al mundo" y efectuar un "despliegue puramente técnico", por lo que ya se contemplaba en él la retirada de efectivos si una de las partes se implicaba en una misión unilateral diferente, como ha sido el caso del portaaviones, que se dirige al golfo Pérsico.

"Vamos a ser escrupulosamente respetuosos con lo que acordemos con la Unión Europea, con la OTAN y con Estados Unidos", manifestó la ministra española. Añadió que, "precisamente por eso, si el Gobierno norteamericano entiende que el portaaviones Abraham Lincoln tiene que ir a una determinada zona para una determinada misión que en ningún momento acordó con España, nosotros provisionalmente salimos de ese grupo de combate".

Robles no quiso entrar a valorar la naturaleza de la misión asignada por EEUU a su portaaviones al considerar que no le correspondía. "Igual que nosotros no le reprochamos en este momento el Gobierno de EE UU que se haya salido del acuerdo que habían firmado, sino que lo respetamos, obviamente ellos tienen que respetar también que nosotros estemos estrictamente a los términos del acuerdo que firmamos", dijo.

La ministra afirmó que "no estamos hablando de una decisión de carácter político sino de carácter práctico y técnico en el ámbito de un acuerdo", el cual "preveía precisamente la posibilidad de que el Gobierno americano en su caso, tomara una decisión como la que ha tomado".

Tensión en el golfo Pérsico

Aseguró que no se trata de que haya discrepancias con EE UU sobre la situación con Irán sino de "la interpretación de un acuerdo técnico-militar" e insistió en que se trata de una "interrupción provisional" porque "en el acuerdo que se firmó hace dos años, ese desvío no estaba previsto".

"Cuando uno firma un acuerdo de despliegue técnico-práctico, no se ata indefinidamente a otro país", concluyó.

La tensión en el golfo Pérsico ha aumentado desde que Washington anunció en abril el fin de las exenciones que había concedido a ocho naciones o territorios para que siguieran comprando petróleo a Irán.

En la última semana, EE UU ha enviado al golfo Pérsico, además del portaaviones USS Abraham Lincoln, el buque de asalto anfibio USS Arlington, misiles Patriot y bombarderos, tras denunciar que había detectado "indicios" de planes ofensivos iraníes contra sus fuerzas en Oriente Medio.

Robles declaró que la fragata, cuando el portaaviones estadounidense termine la misión que le ha asignado su país, "se reincorporará en los términos del acuerdo" y, si no, "se va a incorporar a la Operación Atalanta" contra la piratería en el océano Índico, que en estos momentos lidera España y que afronta en las últimas tres semanas un repunte de actividad de los piratas. EFE

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación en funciones, Josep Borrell, ha optado por relativizar la importancia de la decisión de retirar la fragata: "Claro que vivimos una situación complicada en esas zonas del mundo, no hay que tomárselo a la tremenda", ha dicho.

Además, aunque ha evitado dar detalles porque sería "entrar en arenas movedizas", ha dicho que "claro" que el Gobierno ha calibrado las consecuencias que esta decisión puede tener para las relaciones con Estados Unidos. El Gobierno español decidió este lunes retirar la fragata de este ejercicio, que llevaba meses planeado, ante el aumento de las amenazas entre Estados Unidos e Irán.

En un desayuno informativo del Fórum Europa, Borrell ha recalcado que Estados Unidos "no tiene ningún motivo para denunciar el acuerdo" que garantiza que Irán no se dota de armas nucleares, porque la República Islámica ha cumplido "escrupulosamente", según la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA).