Anfac cifra en 30.000 las ventas perdidas hasta abril y augura una caída de hasta el 3% en 2019.
Varios visitantes durante el Automobile Barcelona 2019. Automobile Barcelona

El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), José Vicente de los Mozos, cifra en 30.000 las ventas de automóviles perdidas en España en el primer cuatrimestre y ha augurado que el mercado de turismos y todoterrenos caerá entre un 2% y un 3% al cierre del ejercicio en comparación con 2018.

De los Mozos recalca que esta merma de las matriculaciones se debe a la confusión que rodea al consumidor, que no sabe qué coche comprar debido a posibles restricciones al tráfico o a la falta de infraestructura de recarga en el caso de los eléctricos.

En 2018 se matricularon 1,32 millones de turismos y todoterrenos nuevos en España y, de cumplirse las previsiones de Anfac, las entregas descenderían hasta 1,28 millones de unidades al cierre del ejercicio actual.

Según De los Mozos, la demanda sigue por debajo de la tendencia esperada para este año, debido al empeoramiento de los índices de confianza; a la incertidumbre política económica y a la confusión que sufren los clientes.

En este sentido, Anfac prevé que la demanda de vehículos en España oscilará entre los 1,15 y 1,3 millones de unidades matriculadas al año entre 2020 y 2030.

13 años de media en 2022

De los Mozos explica que el parque automovilístico español registrará una antigüedad media de 13 años en 2022, mientras que en 2030 se mantendrá por encima de los 11 años. Así, en 2030, todavía habrá 3,7 millones de vehículos con más de 20 años, el 16% del parque circulante, lo que supondrá uno de los más envejecidos de Europa.

El presidente de Anfac pone de relieve que la realidad de la automoción está cambiando, sobre todo, con la aparición de un nuevo ecosistema de movilidad.

Desde la asociación han advertido de que el coste de no transformar la industria de automoción española para adaptarse al ecosistema de la nueva movilidad provocaría pérdidas recurrentes anuales del 2% del PIB al año, lo que supone alrededor de 21.165 millones de euros, por la pérdida de competitividad y el efecto de arrastre en otros sectores económicos.

Según Anfac, este PIB sería comparable con el registrado durante la "crisis" de 2011, con la diferencia de que sería una pérdida permanente en el tiempo, "más difícil de recuperar".

El presidente de la patronal de fabricantes de automóviles en España destaca también que el sector del automóvil necesita "homogeneidad" en la legislación para que la industria continúe siga siendo competitiva y siga representando el 10% del PIB.