Miki Núñez, en 'Eurovisión'
Miki Núñez, representante español de 'Eurovisión 2019'. RTVE

"La canción empieza dentro de un edificio porque es la mejor manera de reflejar la rutina. Cuando empiezo a cantar, la canción les despierta y les saca de esa rutina. Cuando todos están despiertos, empezamos a bailar y cantar… Pero, de repente, cuando vemos esa sociedad que nos oprime, que está representada en esa marioneta, es cuando, solo con un pequeño movimiento podemos cambiarlo todo", cuenta Miki Núñez sobre la propuesta española para Eurovisión 2019.

Además, invita al público a unirse en el pegadizo estribillo en la parte de ‘Lo que ere’, con una cámara de acción en la mano que grabará a los espectadores: "Significa lo que realmente eres. Ponemos la cámara en mi mano para mostrar al público y que el público sea parte de la fiesta". En el tramo final, unas huellas dactilares de colores que representan "la identidad única de cada persona".

Como vestuario para su primer ensayo, el representante español ha llevado zapatillas blancas, pantalón y camiseta azul marino de rayas finas. Un vestuario elegante, cómodo y juvenil que le permite moverse con soltura en el escenario junto a sus cinco bailarines y coristas, también con deportivas blancas y vestidos de verde oscuro, gris y azul claro (los chicos) y verde chillón y morado (las chicas).

La puesta en escena de La venda está íntimamente relacionada con el espíritu de la canción. Para contarlo, Fokas Evagelinos, director artístico, ha diseñado una colorida y efectista puesta en escena formada por una estructura hierro y aluminio con luces LED iluminada interiormente, que representa el mundo de nuestra vida diaria.

El segundo elemento, ‘la marioneta’, que representa la sociedad que nos domina y nos encierra en nuestro propio mundo. Diseñada por la empresa Arte y Ficción, encabeza por el escultor Rafa Suárez Arata y María Romero Alonso, es una estructura de fibra de carbono recubierta de polietileno de cerca de 3 metros de altura e iluminada por dentro.

Fondos luminosos y una coreografía que busca la complicidad del espectador  -en la que estará acompañado de Mikel Hennet, Ernesto Santos, Fran Guerrero, María Acosta y Mary Martínez- completan una puesta en escena que ha traído la alegría de vivir y la fiesta española a Tel Aviv.