Cena oficial del MWC
El rey Felipe VI y Quim Torra, en el Mobile World Congress de Barcelona. EFE

El rey Felipe VI y el presidente de la Generalitat, Quim Torra, han vuelto a coincidir este viernes en el Salón del Automóvil de Barcelona con un nuevo desplante del dirigente catalán, que ha evitado situarse entre las autoridades para recibir al monarca, lo que se conoce como 'besamanos'. Ambos se han saludado más tarde con un apretón de manos justo antes de posar para la foto de familia previa al evento. Torra suma así un desplante más a su lista cada vez que acude el rey a Cataluña.

La última vez que ambos coincidieron fue el pasado mes de febrero, cuando Felipe VI viajó a Cataluña con motivo de la apertura del Mobile World Congress. En esa ocasión, el dirigente catalán volvió a marcar las distancias pese a los intentos del monarca de calmar las aguas.

Torra hizo varios desplantes al rey, ausentándose primero de los saludos de bienvenida durante la primera jornada y de la foto de autoridades del segundo día. Sí coincidieron, en cambio, en la cena, en la que los dos se sentaron cerca y en la que protagonizaron una de las fotos del evento con un Felipe de Borbón mirando de reojo y con gesto serio al dirigente catalán, que evitaba cualquier contacto visual.

Ésta es la tónica que han seguido los encuentros a los que han acudido los dos. En agosto de 2018, volvieron a coincidir en Barcelona en los homenajes a las víctimas del atentado de las Ramblas. En este caso, Torra se saltó el protocolo durante el saludo de autoridades para presentarle al rey a la mujer del ex conseller Quim Forn, responsable de Interior cuantro se produjo el atentado, para recordarle que estaba en prisión. El Rey no dudó en saludarla de forma cordial e incluso intercambió unas palabras con ella antes de continuar con los saludos.

Incluso en su primer encuentro en persona, que tuvo lugar en junio de 2018 en los Juegos del Mediterráneo, la tensión fue la mayor protagonista. Se producía después de que el president de la Generalitat anunciara que cortaba las relaciones con la Corona, molesto por el rechazo de Zarzuela a mantener una reunión con el dirigente catalán al entender que toda "reunión política" de Torra debe tener lugar con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Por este motivo, Torra no confirmó su asistencia hasta unas horas antes de su encuentro y solo un par de horas antes, acudió a la manifestación de protesta de la ANC y Ómnium contra la llegada del rey. Ya en la celebración de los Juegos, el dirigente catalán aprovechó el saludo con Felipe VI para entregarle un informe del Síndic de Greuges sobre las cargas policiales del 1-O y un libro con fotografías de los heridos.

Relación con Puigdemont

El Rey también acudió a numerosos encuentros con Carles Puigdemont, con quien intentó tender puentes incluso a medida que el president avanzaba en el proyecto de independencia.

Uno de los encuentros que más dio que hablar por la actitud tan positiva de los asistentes fue en el Mobile World Congress de 2017, donde ambos posaron sonrientes en la foto más anecdótica del evento. En ella, Junqueras, entonces vicepresident catalán, posaba sus manos sobre los hombros una distendida Soraya Sáenz de Santamaría, su homóloga en el Gobierno de Rajoy.

Meses más tarde, en junio de 2017, en los premios Princesa de Girona, días después de que el líder catalán anunciara la fecha del referéndum, el rey pronunció un discurso con gran protagonismo del catalán que alternó con el castellano y el inglés en el que destacó "el compromiso firme y sincero de la Fundació con sus proyectos y con esta tierra, con Girona, con Cataluña. Y este compromiso quiere decir creer en esta tierra y amarla".

En sus discursos, el rey ha puesto énfasis en la unidad con guiños a Cataluña. En esta lengua, durante la celebración por los 25 años de los Juegos Olímpicos de Barcelona, aprovechaba para reivindicar el que, según él, fue el éxito de las Olimpiadas: "Pusieron de relieve ante el mundo y ante nosotros mismos lo que somos capaces de hacer y los grandes éxitos que podemos conseguir cuando trabajamos conjuntamente y en una misma dirección, cuando sumamos el esfuerzo de todos".

Puidemont aplaudió desde el escenario, al igual que lo hizo posteriormente el rey tras las palabras del presidente autonómico, que señalaba que los catalanes "siempre han apostado por el multilateralismo y los principios que lo fundamentan: el respeto, el diálogo y el pacto".

No obstante, la posterior celebración del referéndum ilegal y el discurso posterior del monarca al respecto cambiaron la situación y Torra, el sucesor de Puigdemont, ha marcado las distancias en cada encuentro con el rey.