Molinos de Kinderdijk
Los Molinos de Kinderdijk son Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1997. WIKIPEDIA/Lucas Hirschegger

¿Una foto de Holanda? Bicicletas, tulipanes y... molinos. Se calcula que hay unos mil molinos de viento en todo el país. Además de un motivo para fotografiar son una atracción turística.

En Holanda los molinos han tenido distintos cometidos que en España. Aquí han servido y sirven aún para ganar la lucha contra el agua. Los Países Bajos se llaman así porque están, literalmente, por debajo del nivel del mar (Nederlanden significa "Tierras bajas").

Una parte del norte y oeste de Holanda se encuentra por debajo del nivel del mar. Hay zonas que están casi 7 metros por debajo. Es el caso del pólder Zuidplaspolder, cerca de Róterdam, situado a unos 6,75 metros bajo el nivel del mar.

Casi un tercio del país está bajo el nivel del mar. Si Holanda no se defendiera de las aguas, medio país estaría sumergido. Ese paisaje de acequias, cauces, canales, charcas, lagos y ríos tiene un sentido: luchar contra el mar.

Se trata de evitar que el Mar del Norte no recupere lo que se le ha ido quitado. Hectáreas y hectáreas ganadas durante siglos al agua. Drenar el agua y hacer que la tierra se mantenga firme es lo que hacen las estaciones de bombeo, los pólderes, los diques y los molinos.

Y esos molinos, los de la foto, pueden visitarse y en algunos de ellos hasta pasar la noche. Un destino por excelencia para los amantes de los molinos es Kinderdijk, cerca de la ciudad portuaria de Róterdam y de la ciudad más antigua de Holanda, Dordrecht.

Los molinos de Kinderdijk son 19 y fueron construidos hacia 1740 para mantener seca la zona baja del pólder Alblasserwaard. En la actualidad son el símbolo de la gestión de agua holandesa, y en 1997 se incluyeron en la lista del patrimonio de la humanidad de la UNESCO.

Los 19 forman una imagen típicamente holandesa. Si nos acercamos a esta parte del país también veremos los numerosos cursos de agua, diques, molinos y esclusas. Conviene ver el interior de los dos molinos-museo y la película en el centro de visitantes "Bezoekerscentrum Wisboomgemaal".

Dada su importancia, defender del agua al país, los molinos de viento requieren un mantenimiento constante. Estas estaciones de bombeo no deben dejar de funcionar en ningún momento, ni siquiera por un apagón. De ello se ocupa el molinero. Ahora un taller para adultos y niños enseña todas las curiosidades de esta profesión. En la actividad Escuela para molineros nos convertimos en molinero por un día.