Izaskun Bilbao
Izaskun Bilbao, candidata de la coalición CEUS al Parlamento Europeo. PNV

La Coalición por una Europa Solidaria (CEUS) aspira a tener representación en el Parlamento Europeo tras el 26-M. Su cabeza de lista, Izaskun Bilbao (PNV), atiende a 20minutos para hablar sobre la campaña electoral y qué Europa van a plantear, junto a Coalición Canaria o Geroa Bai, en caso de mantener su presencia en la Eurocámara.

¿Cómo se plantean las elecciones para la coalición?
Tenemos buenas sensaciones después de los resultados inmejorables que tuvimos el 28-A, aunque ahora las elecciones sean diferentes. Estamos confiados. De cara a Europa aspiramos a tener representación en el Parlamento Europeo, nuestros buenos resultados nos avalan.

¿Qué se busca con esta coalición?
Queremos representar sobre todo la diversidad que hay en el Estado español, con la forma de hacer que hemos demostrado durante tantos años.

¿Qué retos se presentan para la UE y cómo los van a afrontar?
Además de, en nuestro caso, tener representación, tiene que haber una reacción masiva de la gente para apostar por aquellos partidos políticos que son proeuropeos, defensores del proyecto y de este modelo que es único en el mundo. Está en constante construcción. Hay que hacer una defensa del mismo porque si no lo tuviéramos tendríamos que inventarlo. El proyecto europeo fue un acuerdo de paz y no podemos volver atrás.

¿Hay cierta preocupación?
La hay por los movimientos de extrema derecha que representan una vuelta atrás. Es lo primero que hay que combatir en estas elecciones europeas.

"Nos gustaría que las instituciones tuvieran más competencias"

¿Y qué posición tendrá su coalición?
Lo tenemos claro. Vamos a partir de lo que ya hemos trabajado. Es importante la creación de empleo, la renovación de una estructura que hay que simplificar, y nos gustaría que el Parlamento tuviera unas competencias legislativas y que la Comisión Europea pudiera tener más competencias y recursos propios.

¿Cómo se puede lograr eso?
Tiene que haber un plan de reindustrialización, con una apuesta en las nuevas tecnologías, la digitalización y la inteligencia artificial. Nosotros, que somos una región industrial, creemos que eso tiene que ir acompañado de una estrategia de formación, con la incorporación masiva del talento de las mujeres y de los jóvenes. Les hemos apoyado y les vamos a seguir apoyando para que emprendan en esos nuevos modelos de empleo y de trabajo.

¿Y cómo tiene que ser Europa si se quiere alcanzar dicha meta?
Social. Tiene que ser una Europa social. La gente tiene que sentir protegida por el proyecto europeo. Hemos dado ya algunos pasos pero tenemos que dar otros más firmes. En su momento, para apoyar a Juncker, ya exigimos referencias a la renta de garantía de ingresos. También tenemos que conseguir que haya un salario mínimo europeo, garantizar la educación y la sanidad a todas las personas en el ámbito europeo, acompañar a los desempleados de edades más complicadas y garantizar unas pensiones públicas a nivel europeo. Ya se lograron avances al final de la legislatura con la creación de la Agencia Laboral Europea.

¿Qué falta en ese sentido?
Sobre todo incorporar a las personas con discapacidad. Hay unos 80 millones de personas que necesitan contar con ese acceso sin trabas al mercado laboral. Son gente que nos dice que las cosas todavía no están hechas.

¿Dónde se han encontrado dificultades?
En la parte fiscal. Tiene que haber una armonización a nivel europeo y una lucha contra los paraísos fiscales. En el último pleno la Comisión propuso una lista de países con una posición dudosa respecto al fraude fiscal y sin embargo los Estados miembros no han sido firmes. El Parlamento sí, pero necesitamos recordar que los Estados han sido un freno en el avance de muchos proyectos europeos.

"Vamos hacia una Europa federal y España ha de ser contundente"

Eso da a entender la integración tiene lagunas. Falta todavía mucho por hacer
No sé si la palabra es integración, en la que vamos avanzando. Pero para los retos de carácter global las instituciones europeas tienen que tener una mayor autoridad. Todavía en la estructura de decisiones los Estados miembros son los que tienen que ejecutar muchos de los programas.

Y nos estamos encontrando gobiernos que van en dirección contraria, ¿no?
Eso es precisamente lo que hay que evitar. La Comisión Europea tiene que tener más competencias. Tenemos que tener un presidente que sea, con todas las letras, líder del proyecto europeo, que sea identificable de manera clave y que vaya con una sola voz. Pero los Estados no quieren. El mundo no va de ser 28 islas, que es lo que quieren muchos países. Alguien tiene interés en que se disuelva el proyecto europeo y no nos lo podemos permitir. Está en riesgo la sostenibilidad de un proyecto que hemos construido.

¿Qué papel tiene que jugar España?
Necesitamos que todos los presidentes de todos los Estados miembros sean claros y contundentes en la defensa del proyecto europeo, también en el avance de unas instituciones a las que hemos tenido que dotar de más competencias para hacer frente a las diferentes crisis y dar soluciones. Esto es lo que esperamos también del Gobierno español. Vamos avanzando hacia una Europa federal porque es la única alternativa posible.

¿Y qué encaje puede tener el discurso independentista en la futura UE?
Primero, creemos que los problemas políticos tienen que ser resueltos por vías políticas. Hay que buscar acuerdos. En Europa esa posición ha tenido encaje, nosotros llegamos a aprobar una declaración para pedir un mecanismo europeo para resolver tensiones territoriales dentro de un Estado miembro. Además, como ya dijo el lehendakari Urkullu proponemos una ley de claridad en este sentido.