Bombardeo en Trípoli
Daños causados en Trípoli, Libia, por un bombardeo de las fuerzas leales al mariscal Jalifa Hafter. Stringer / EFE

Más de 3.000 migrantes y refugiados se encuentran atrapados en los centros de detención de Trípoli cercanos a las líneas del frente. Médicos Sin Franteras ha denunciado que carecen de agua y alimento básicos, además de un agravamiento de su salud mental

El informe que MSF ha realizado para denunciar esta situación, también explica los sucesos que están teniendo lugar en las zonas cercanas a los centros de detención de Libia. En la noche del pasado martes 7 de mayo, metralla resultante de los ataques aéreos alcanzó el complejo del centro de detención Tajoura, a tan solo 80 metros de donde se encontraba el hangar donde están confinadas las mujeres. La metralla de la explosión atravesó el techo y estuvo a punto de alcanzar a un bebé.

La noche del 16 de abril, los bombardeos impactaron en el barrio de Abu Salim. Y el 19 de abril, dos niños murieron cuando un proyectil impactó el barrio de Qasr bin Gashir. Varios centros de detención se encuentran en estos barrios y están peligrosamente cerca de las líneas del frente. Debido al uso de armas pesadas y a la dinámica cambiante de conflicto, todas las personas en estos centros corren un riesgo inminente al verse impedidas para buscar refugio seguro por sí mismas.

La carencia de alimentos básicos y agua potable en los centros de detención de Trípoli es una de las principales preocupaciones de MSF. La organización ha recibido informes alarmantes de que la provisión de alimentos para los refugiados y migrantes detenidos se ha visto obstaculizada significativamente durante los combates. Algunos detenidos denuncian no haber comido durante varios días.

MSF insiste en que todos los refugiados y migrantes que se encuentran en los centros de detención de Trípoli deben ser evacuados de inmediato fuera del país debido al grave riesgo de muerte y de resultar atrapados en el fuego cruzado de un conflicto que no hace más que empeorar.

Los combates actuales son los terceros enfrentamientos en los últimos siete meses.