Julio Blas, científico titular en la Estación Biólogica de Doñana del CSIC
Julio Blas, científico titular en la Estación Biólogica de Doñana del CSIC. Julio Blas

El milano real se muere en el sur de España. Las más de 150 parejas que sobrevolaban Andalucía hace cuatro décadas han desaparecido paulatinamente hasta covertirse en poco más de 30 en la actualidad, una tendencia negativa que podría revertirse si se dedicasen más medios a manejar las especies en peligro de extinción, según explica a 20minutos el científico titular en la Estación Biológica de Doñana Julio Blas.

El Espacio Natural de Doñana da cobijo a 28 de las 31 parejas de esta especie que viven en Andalucía y que afrontan un "deterioro histórico" desde los años 60, de acuerdo con el estudio sobre el milano real publicado por Blas, Fabrizio Sergio y otros científicos del CSIC.

"Doñana es un parque nacional único que ha funcionado como refugio para el milano real. En territorio andaluz, fuera del parque, ha desaparecido el 95% de la población. Es decir, si no fuera por Doñana, muy, muy posiblemente estaría ya extinto de Andalucía", sentencia, al tiempo que afirma que se trata de una situación reversible si se actúa de forma inminente y con los recursos necesarios.

El uso ilegal de venenos, la electrocución, la exposición a contaminantes, la disminución del alimento, problemas relacionados con el agua y el camio climático y modificaciones en el hábitat son algunas de las principales causas de la situación crítica que atraviesa el milano real, relata Blas.

Para combatirla, es fundamental comprender cómo y dónde se mueven los ejemplares de esta especie, para lo que son precisos dispositivos GPS que permitan identificar de forma más precisa las amenazas y aplicar soluciones que disminuyan las causas de mortalidad.

"Lo que habría que hacer ya es usar emisores GPS, que se colocan a modo de mochila en la espalda de estas aves y permite monitorizarlas. Estos aparatos son caros, pero muy efectivos, puesto que pueden ser utilizados como mecanismos de vigilancia individualizada y a tiermpo real", abunda.

Actualmente, no disponen de esta tecnología debido a su elevado coste y están a la espera de que se firme un convenio entre el Consejo Superior de Investigacinoes Científicas (CSIC) y la Junta de Andalucía, que aportaría los medios necesarios y redundaría en una "metodología de trabajo más efectiva".

"Hay disposición real. Necesitamos agilizar el proceso, porque la tendencia poblacional del milano no nos va a dar mucho más margen de tiempo", abunda Blas, que asegura que en 10 años podrían quedar 5 parejas en Andalucía y tan solo una en 2040.


(CSIC / Fabrizio Sergio)

Doñana, clave en la supervivencia del milano real

En el caso del milano real, el papel de Doñana es clave, ya que constituye la frontera sur de la distribución global de esta especie y precisamente esta es una de las zonas cruciales en las que se debe actuar para evitar la desaparición de una especie.

"De acuerdo con las recomendaciones de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza, cuando se está tratando de evitar la extinción de una especie, es imprescindible poner freno a esta desaparición en los bordes de su distribución, que son las áreas más susceptibles a esta merma", cuenta Blas.

Además, Doñana acoge durante el invierno a poblaciones de milano real procedentes de otros lugares de España, de Francia y Alemania, que son los bastiones de esta ave. Asimismo, esta migración genera una influencia mutua entre los ejemplares andaluces y los provenientes de otros puntos.

Otras aves en Doñana, en proceso de recuperación

La acuciante situación que vive el milano real en el sur del país contrasta con la de otras aves rapaces y grandes predadores tradicionalmente perseguidos por el hombre en España, que están experimentando actualmente aumentos poblacionales significativos.

"En Doñana, muchas de las aves acuáticas, que son predadores típicos de las marismas, han mejorado mucho sus poblaciones: garzas, espátulas... Y en Andalucía hay rapaces, como el buitre negro, que estaba en peligro de extinción hace décadas, que también se están recuperando", detalla Blas.

Se trata de una recuperación gradual que también está viviendo el águila imperial, explica el científico del CSIC, una especie que ha sido y sigue siendo motivo de preocupación en muchos lugares y que "afortundamente muestra en estos momentos tendencias demográficas crecientes".

El hombre, una amenaza para la naturaleza

Atendiendo a los resultados arrojados por el estudio, Blas es tajante, el mayor causante de la desaparición de muchas especies es el ser humano.

"Las grandes presiones antrópicas están amenazando la mayor parte del territorio. De hecho, este cambio global generado por el hombre, por la actividad humana, es la principal causa de las extinciones", subraya.

El almacén de gas de Doñana, el uso del agua y el avance de los cultivos intensivos son algunas de las principales actividades humana que afectan al Espacio Natural, apunta, y que podrían acelerar la desaparición de la biodiversidad.

Parques naturales, tabla de salvación

El Espacio Natural de Doñana se ha perfilado como el artífice fundamental de la supervivencia del milano real en Andalucía, de donde se habría extinguido de no ser por este espacio, recalca Blas.

En este sentido, los parques naturales, al ser zonas protegidas, permiten detectar el problema, ralentizar los declives y disponer de un mayor margen para evitar los procesos de desaparición de las diferentes especies.

"La creación y manteniemiento de estas áreas se ha demostrado una de las herramientas clave para asegurar que existen zonas al resguardo de las grandes presiones antrópicas", resalta.

Sin embargo, relata el ecólogo, estas áreas no solo deberían funcionar como reservorio o refugio de fauna amenazada, sino que tendrían que actuar como una fuente capaz de nutrir con efectivos las poblaciones que se localizan fuera de estos espacios.