Así de feliz bailaba el pequeño Ahmad después de recibir su pierna ortopédica. El vídeo difundido a través de Twitter por Roya Musawi, una activista de la Cruz Roja, no ha tardado en contagiar su alegría y hacerse viral."Así es como le ha cambiado su vida y le ha hecho sonreir", publicaba Roya.

El niño perdió su pierna por causa de una mina antipersona situada en la región de Lawgar, Afganistán.  Gracias al centro otropédico del Comité Interno de la Cruz Roja (CICR) ha recuperado la alegría.

Basta con encender la luz y desecadenar una explosión.

Afganistán es uno de los países más afectados por las minas antipersonas. Los más de un millón de discapacitados del país tienen como causa las minas y detonantes que quedaron en los campos tras la guerra con la Unión Soviética (1979-1989) y la lucha entre las facciones.

En 2017 la organización UNHCR ACNUR publicaba la existencia de más de 185.000 km2 en el país con minas de este tipo. "Basta con encender una luz y desencadenar una explosión", afirmaba en su artículo.

Según los últimos datos de la Cruz Roja 750.00 personas están amenazadas por este peligro, y 29.500 han perdido una extremidad.

El problema ha sido atendido por el programa de la ONU (Organización de las Naciones Unidas)- UN Mine Action, que ya ha destinado 3 millones de dólares para erradicar una causa de un total de 95  millones de gasto, según la Organización..