Chimpancé en el Zoo de Barcelona
Un chimpancé en el Zoo de Barcelona. ZOO DE BARCELONA

El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado este viernes por unanimidad el Plan Estratégico del Zoo para reconvertirlo y avanzar hacia un modelo que priorice la conservación de especies amenazadas, para lo que establecerá en el futuro un listado de especies que encajen en este modelo.

También ha aprobado modificar la Ordenanza de Animales para regular el Zoo, cambio que se ha promovido tras una iniciativa ciudadana impulsada por la Plataforma ZooXXI y que ha contado con los votos a favor de BComú, PDeCAT, ERC y el concejal no adscrito Joanjo Puigcorbé; el rechazo de Cs, PSC, PP y el no adscrito Gerard Ardanuy, y la abstención de la CUP.

El proyecto de transformación prevé una inversión de 64,6 millones de euros entre 2019 y 2031, y quiere que el Zoo sea un punto de encuentro de investigación, conservación y divulgación de la fauna autóctona, ibérica y mediterránea, que será la que priorizará dentro de los programas de conservación.

En el plazo de un año, se presentará una lista de las especies candidatas y, en tres años, se dejarán de reproducir las especies que no cuenten con un proyecto dictaminado favorablemente por un comité científico y ético que se creará, como establece el acuerdo, que también fija que en ningún caso podrá practicarse en el Zoo la eutanasia por gestión.

Evitar un "zoo colonialista"

La representante de la plataforma ZooXXI Alejandra García ha pedido en el pleno a los grupos municipales amplitud de miras y evitar dogmas: "No queremos un zoo colonialista", ha aseverado, y ha avisado de que mantener el rumbo actual llevaría al abismo del modelo.

El coordinador general de la plataforma, Leonardo Anselmi, ha explicado en declaraciones a Europa Press que se trata de una iniciativa pionera en todo el mundo, que aboga por mantener abierto el Zoo como "una herramienta medioambiental para proteger hábitats naturales y fomentar una educación basada en la empatía hacia los animales".

Anselmi ha dicho que el Zoo solo debe reproducir animales para reintroducirlos en la naturaleza, y ha exigido que los programas de reintroducción sean mayoritarios, porque "un animal que no se reintroduce persigue una estrategia económica, y no ecológica".

Compromisos con los trabajadores

La teniente de alcalde de Ecología, Janet Sanz, ha defendido que el proceso representa una oportunidad para que Barcelona sea pionera en este ámbito y para garantizar el futuro del Zoo: "Nos permitirá desplegar un nuevo Zoo del que todos nos sintamos orgullosos y del que puedan disfrutar los vecinos durante muchos años".

Ha defendido que los trabajadores del Zoo -críticos con el proceso, por el que habían convocado una huelga- son y serán el futuro del nuevo modelo y, ante su preocupación por el cambio, se ha comprometido a acompañarles en el proceso para "garantizar que se mantienen los puestos de trabajo, formación para la adaptación al nuevo modelo" y condiciones laborales dignas.

Desde el PDeCAT, Jordi Martí ha resaltado que el nuevo modelo se trabajará desde futuros ejecutivos municipales -este es el último pleno del mandato-, que deberán planificar inversiones, evitando maltratar a los trabajadores y abandonar el Zoo: "Eso es lo que queremos, y a eso nos comprometemos para los próximos años", ha dicho Martí, miembro de la candidatura de JxCat en las municipales.

Santiago Alonso (Cs) ha asegurado que el Zoo de Barcelona debe jugar un papel "muy importante" en el desarrollo sostenible junto a la comunidad científica y las universidades, y ha asegurado que las más de 300 alegaciones que ha recibido la ordenanza no la hacen una buena norma.

El concejal de ERC Jordi Coronas ha reprochado al Gobierno municipal que trate de cerrar acuerdos 'in extremis': "El Gobierno lo podría haber hecho mejor, sobre todo en la última fase de este proyecto", y ha defendido que el Zoo se debe modernizar, en una oportunidad que pide no desaprovechar.

La socialista Carmen Andrés ha dicho que ambos expedientes son contradictorios, porque el plan estratégico reúne el acuerdo de los diversos actores, pero la modificación de la Ordenanza no lo ha logrado y limita y se "contradice" con el propio plan.

El concejal popular Alberto Villagrasa ha avisado de que, con esta transformación, "el Zoo está abocado a morir", y ha vaticinado que cerrará en pocos años si se aplica, por lo que ha sostenido que, los grupos municipales que quieran garantizar el futuro del equipamiento, deben votar en contra de la modificación de la Ordenanza.

Pere Casas (CUP) ha reclamado que la gestión del Zoo de Barcelona pase al área de Ecología del Ayuntamiento, mientras que Ardanuy ha afirmado que la ordenanza no genera el consenso suficiente, y Puigcorbé ha pedido que se convierta en un equipamiento de referencia a nivel europeo.

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