La manifestación central del Primero de Mayo ha arrancado al filo del mediodía con referencias de los líderes sindicales a la situación de Venezuela y con un llamamiento tras las elecciones generales para que el nuevo Parlamento dé un giro político que permita el reparto de la riqueza.

Aunados bajo el lema Primero las personas, cientos de manifestantes se han dado cita en una movilización menos multitudinaria que en años anteriores, pero con un ambiente festivo y reivindicativo.

En la cabecera de la manifestación, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez ha querido mostrar su solidaridad y apoyo a los trabajadores venezolanos y a todo el pueblo de Venezuela, "que necesita libertad" y donde "la asignatura del reparto de la riqueza es cuestión de muchas décadas atrás". "Nadie puede meter la mano ni el pie en Venezuela", ha añadido Álvarez, que ha confiado en que los venezolanos puedan decidir su futuro.

Tres días después de las elecciones generales, el secretario general de CC OO, Unai Sordo, ha instado al partido más votado, el PSOE, a trabajar en la línea de "una mayoría progresista" para hacer frente a la desigualdad y la precariedad, y mediante un Gobierno estable, "y eso pasa por una mayoría parlamentaria estable que alcance acuerdos que se cumplan".

Para Sordo, las prioridades del nuevo Gobierno han de ser la corrección de "las reformas laborales más agresivas de la democracia", que han generado "una caída de los salarios y una precarización del empleo", previa a la elaboración de un nuevo Estatuto de los trabajadores. También es necesario garantizar el futuro de las pensiones públicas, derogando la reforma de 2013 para no tener que alcanzar "acuerditos puntuales" para revalorizarlas año a año sino aprobando una ley, así como adoptar medidas para aumentar los ingresos de la Seguridad Social.

El líder de CC OO pide también la adopción de medidas fiscales en España, al tiempo que ha llamado a la CEOE a que "asuma su responsabilidad" y deje de actuar como un "lobby político" y ha pedido a "grandes empresas" que no interfieran en la configuración del Gobierno.

"Con Vox, ni a tomar cerveza"

Para Álvarez, la jornada de este Primero de Mayo ha de servir para que haya un "grito unánime" que exija al nuevo Parlamento "un giro de la política hacia las personas", que promueva un sistema fiscal justo, que recupere recursos para los servicios públicos y que derogue las reformas laborales como paso previo a la negociación de un nuevo Estatuto de los trabajadores.

Álvarez se ha felicitado por que España haya conseguido "parar" a la ultraderecha, pero ha insistido en la importancia de configurar un Gobierno de izquierdas y en rechazar una alianza con cualquier partido de la derecha. "Con Rivera no, con Pablo Casado no y con Vox ni a tomar una cerveza", ha afirmado durante su intervención al cierre de la manifestación, una consigna que después ha repetido en parte el público al grito de "Con Rivera no".

"Tenemos una gran oportunidad por delante", ha dicho el líder sindical, que ha subrayado que este Primero de Mayo tiene que ser el inicio de una movilización social para conseguir los objetivos sociales encaminados a un reparto más justo de la riqueza. "Hay que mantener una presión permanente que nos permita de una vez por todas, después de cinco años de crecimiento, que esa riqueza con la que se forran algunos se reparta", ha añadido.

El líder de UGT ha confiado también en que sea el último Primero de Mayo en el que no falten en las manifestaciones "53 mujeres asesinadas por la violencia machista o casi 700 trabajadores asesinados por la falta de medidas de prevención de riesgos laborales".

Sordo ha tenido también un recuerdo para el "compañero" Luiz Inázio Lula da Silva, que ha sido "injustamente" privado de poder presentarse a las elecciones en Brasil para poder promover un cambio en la correlación de fuerzas en esa "ofensiva reaccionaria que también vivimos en Europa".