El Gobierno ofrece a Bruselas una subida de impuestos de 5.654 millones de euros para 2020 y bajar el paro del 10% en 2022

La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño.
La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño.
OLIVER DUCH

El Gobierno prevé engordar la recaudación en 5.654 millones de euros al año, a partir del ejercicio 2020, con nuevas figuras fiscales -tasas Google y Tobin- y la reforma fiscal incluida en los fallidos Presupuestos Generales del Estado de 2019.

Estas medidas forman parte del Programa de Estabilidad 2019-2022 enviado a Bruselas a última hora de este martes, en el que se refleja una moderación en el crecimiento económico de España para 2019 y 2020 y el objetivo de rebajar la tasa de paro por debajo del 10% a partir de 2022.

Sobre la reforma impositiva, el Gobierno se centrará en la modificación del impuesto de sociedades con el que espera sumar 1.776 millones al añom limitando las exenciones y obligando a una tributación mínima del 15% sobre la base imponible a las sociedades –del 18% para bancos y energéticas, que tributan al 30%- "buscando una mayor contribución de las grandes empresas y grupos consolidados".

Para las pymes plantea, en cambio, rebajar el tipo nominal del impuesto del 25 al 23% por ciento, y eso tendrá un coste de 260 millones de euros en menos recaudación.

Pero esta merma la compensará y superará con otras medidas como el incremento de dos puntos en el IRPF a los contribuyentes con rentas superiores a 130.000 euros y cuatro puntos en la parte que exceda de 300.000 euros con la tesis de que paguen más aquellos más favorecidos. Solo esta medida estima que ingresará 328 millones extras cada año a las arcas públicas.

La mayor expectativa de contribución, tras el impuesto a las grandes empresas, descansa, sin embargo, en la creación de un nuevo tributo sobre las transacciones financieras o Tasa Tobin, que subiría 850 millones al contador, y la Tasa Google o para determinados servicios digitales, con otros 1.200 millones extras al año.

'Fiscalidad verde' al alza

El Gobierno espera recaudar 670 millones adicionales con la 'fiscalidad verde' -se incrementa la aplicable a los gasóleos de uso profesional, sin afectar a transportistas y agricultores-, y que defiende como una medida para proteger el medioambiente y no por un fin recaudatorio.

El incremento en el impuesto del patrimonio añadiría otros 339 millones anuales, y en la lucha contra el fraude confía en levantar otros 828 millones por una triple actuación: limitando los pagos en efectivo, reforzando la vigilancia sobre las listas de morosos y con la adopción de las mejores prácticas internacionales en esta batalla contra el fraude.

La desaceleración rebajará el crecimiento

Sobre la previsión macroeconómica, el Gobierno prevé que la desaceleración del crecimiento económico sea mayor a la que esperaba el pasado mes de enero y, aunque mantiene el avance del PIB en el 2,2% para este año, lo ha rebajado tres décimas para 2020 y 2021, hasta el 1,9 y el 1,8 %, respectivamente.

En el plan, además, contempla aumentar la recaudación en 5.654 millones de euros al año a partir de 2020 con nuevas figuras fiscales -tasas Google y Tobin- y la reforma fiscal incluida en los fallidos Presupuestos Generales del Estado de 2019. Para 2022 espera que el crecimiento económico se mantenga en el 1,8%.

Mejora en la tasa de paro

Pese a la revisión a la baja del crecimiento, el Ejecutivo ha mejorado su previsión de paro para 2019, que reduce al 13,8% de media, frente al 14% anteriormente previsto. Para 2020 prevé que el índice de paro baje al 12,3%; en 2021, al 11% y en 2022, al 9,9%.

El crecimiento del empleo se mantendrá ligeramente por debajo del incremento del PIB, con tasas de variación del empleo equivalente a tiempo completo del 2,1 % en 2019, que irán moderándose hasta el 1,6% en 2022.

El Gobierno  achaca la moderación del crecimiento "en gran medida a la gradual maduración del ciclo económico", además de a la progresiva desaceleración de la actividad global, en un contexto internacional caracterizado por elevadas incertidumbres.

La demanda nacional (consumo e inversión) seguirá siendo el motor del crecimiento, aunque con aportaciones decrecientes, mientras que la contribución de la demanda externa restará una décima en 2019 y será neutra el resto del periodo.

El menor ritmo de creación de empleo, la absorción de la demanda embalsada de bienes de consumo duradero y la paulatina recuperación de la tasa de ahorro de las familias provocará la desaceleración del consumo de los hogares hasta el 1,9 % en 2019, hasta el 1,6% en 2020, hasta el 1,5% en 2021 y hasta el 1,4% en 2022.

En lo relativo al sector exterior, las exportaciones reales de bienes y servicios crecerán a tasas próximas al 3 %, superiores a la de 2018 (2,3 %), mientras que las importaciones crecerán a tasas similares a las de las exportaciones.

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