Formación de un terremoto
Gráfico de la formación de un terremoto. (FUNDACIÓN POLAR)

Estamos en tierra de terremotos. Aunque no siempre los sintamos. Los últimos, seis el pasado lunes, según el Instituto Geográfico Nacional (IGN).

El más importante fue en Campillos (Málaga) con una magnitud de 2.4. El resto, no superó el umbral de 1.8 dado en el Golfo de Cádiz.

No se han notado (algo el de Campillos), ya que sólo uno de cada cien son sentidos por la población, pero los datos dicen que la tierra tiembla bajo nuestros pies.

Andalucía es la región que más sismos registra en España –seguida de Murcia, Galicia y la zona de los Pirineos– con 1.527 de los 3.792 que hubo en toda España en 2007.

Una proporción similar a los 1.110 de 2.543 en 2006 o a los 1.565 de 2.933 en 2005, según el IGN.

Dentro de Andalucía son Almería y Granada las provincias más propensas a este tipo de movimientos (los dos últimos que se sintieron, fueron allí el pasado día 20 en Albox y Gójar respectivamente).

No obstante, los expertos explican que el año se presenta tranquilo: se han producido 242 terremotos en los tres primeros meses del año, frente a los 385 del mismo periodo de 2007.

Además hay que señalar cómo el año pasado, sólo en Morón se registró en enero el mismo número de temblores que lleva toda la Comunidad en lo que va de año.

Según José Morales, director del Instituto Andaluz de Geofísica , que un terremoto sea sentido o no por la población, va a depender de la cercanía de lugares poblados: «puede producirse un sismo de gran magnitud y no ser sentido por nadie si no hay población cercana al lugar», cuenta a 20 minutos.

Además apunta que los temblores que el centro andaluz considera como importantes son solo los que superan el umbral del 3.5 en la escala Richter.

La culpa es de las placas

Los terremotos son liberaciones repentinas de energía acumulada en la corteza terrestre en forma de ondas. Estos movimientos se producen en los bordes de las placas. En el caso de España son la eurasiática y africana las que colisionan. Afortunadamente, no suelen ser grandes.

El último, más sonado

El último se produjó en febrero de 2007 en el Cabo de San Vicente. Tuvo una magnitud de 6.2 y su intensidad máxima, en Huelva. Se sintió también en Sevilla, Cádiz, Córdoba, Málaga y Granada.

Prevencion

Se recomienda tener un botiquín a mano, en un lugar conocido por todos, así como utensilios: una radio, una linterna, alimentos no perecederos y agua embotellada en recipientes de plástico.

¿Qué hay que hacer si hay un temblor?

Lo primero es mantener una actitud serena y constructiva. Si el terremoto no es fuerte, el temblor desaparecerá pronto y, de no ser así, es importante pensar en las consecuencias de todo lo que haga. Hay que prever.

Una vez terminado el peligro...

Compruebe si hay heridos, inspeccione el estado de las instalaciones de agua, gas y luz pero, sobre todo, no haga uso del teléfono si no es imprescindible porque podría contribuir al colapso de las líneas.