El PSOE quiere dejar pasar los días para que se templen los ánimos antes de abrir el melón de la investidura, aunque este lunes su balanza parece ya bastante inclinada hacia Podemos, aunque sin la coalición de Gobierno que exige Pablo Iglesias. Hacia Ciudadanos, ayer solo hubo comentarios despectivos.

Un día después de las elecciones, la ejecutiva federal del PSOE ha hecho un primer análisis de los resultados, para mantenerse en sus trece de que de que Pedro Sánchez debe gobernar en solitario. A la hora de buscar apoyos para la investidura, parece clara la preferencia de Unidas Podemos sobre Cs, a quien el PSOE sigue vinculando a PP y Vox y de quien no espera más que no "obstruya". Por si había dudas, su secretario de Organización, José Luis Ábalos, ha apuntado que "tenemos muy claro lo que piensa nuestra militancia", que el domingo coreaba a las puertas de Ferraz Con Rivera, no.

"Quien ha perdido las elecciones es Cs, a ver si asumimos cada uno nuestro rol", ha recordado Ábalos al término de una primera reunión postelectoral de la que se deduce que la opción de pactar un Gobierno estable de 180 escaños con Cs no ha mejorado entre los dirigentes socialistas la imagen que tienen de Rivera. "Ni siquiera han gando las primarias internas", ha apuntado el dirigente socialista sobre la pugna en el centro derecha. !No ha sorpassado al PP", ha insistido insistió y ha arremetido contra el "empecinamiento" de la portavoz naranja,Inés Arrimadas, por seguir tratando a Sánchez de "peligro público".

Rivera no llamó a Sánchez

Además, ha deslizado que Rivera fue el único líder de los grandes partidos que no llamó para felicitar a Sánchez en la pasada noche electoral. Sí lo hicieron Pablo Casado e Iglesias, este último para insistirle en entrar en un Gobierno de coalición. Sánchez "tomó nota pero no le dio respuesta". El PSOE apuesta por reeditar el Pacto del Botanic en la Comunidad Valenciana pero descarta algo similar a escala nacional. "España no ha pasado nunca por una experiencia de coalición y no ha tenido siempre mayoría absoluta", ha zanjado Ábalos.

Los planes del PSOE pasan por gobernar en solitario, ahora con 123 escaños, 39 más de los que tenía hasta ahora. Hablará con "todas las fuerzas" para la investidura con criterios de "justicia social de inspiración socialdemócrata y respeto a la Constitución".

Si no la apoyan, los socialistas esperan al menos que no "obstruyan", incluidos PP y Cs, que el PSOE cree que deberían permitir que gobierne quien ha ganado las elecciones. "Habrá que preguntar al resto si están dispuestos a dejar gobernar a la fuerza más votada", ha dicho el número 3 de un partido cuyo líder, Pedro Sánchez, se hizo famoso por el "no es no" a la investidura de Mariano Rajoy. La diferencia, según Ábalos, es el PSOE no está dispuesto a "presionar" ni "desestabilizar" para lograr apoyos.

Retomar el diálogo en Cataluña

En todo caso, Ábalos ha dicho en público lo que todos los partidos tienen interiorizado desde hace meses, que hasta después de las elecciones europeas, peros sobre todo municipales y autonómicas del 26 de mayo no habrá grandes movimientos y mucho menos eventuales pactos.

Una vez que esto ocurra y haya un nuevo Gobierno, previsiblemente presidido por Sánchez, uno de los propósitos del PSOE seguirá siendo "intentar solucionar los problemas territoriales", retomando el diálogo en Cataluña y "donde se dejó", ha dicho Ábalos, que si bien ha apostado por el Parlament como el marco adecuado, no ha dsecartado tampoco una mesa también con representantes de la sociedad civil o la polemica figura del relator.