Juego de Tronos
Escena del tercer capítulo de la octava temporada de 'Juego de Tronos'. HBO

La temporada final de Juego de Tronos vivió este domingo su tercer capítulo. Un episodio cargado de pasión, emoción y dureza.

ATENCIÓN, SPOILER: ESTA NOTICIA CONTIENE PARTES DE LA TRAMA

En esta tercera entrega de la octava temporada, la más extensa con casi una hora y media de sudor, es todo un punto de inflexión para la ficción de HBO y contiene la batalla más grande y épica jamás vista en la serie, la Batalla de Invernalia, heredera sangrienta de la mítica Batalla de los Bastardos de la sexta temporada.

Muerte, destrucción y sangre, mucha sangre. El capítulo arranca con el ejército de muertos cerca de Invernalia, pero todavía a distancia. Mientras, en la fortaleza, los soldados corren para situarse en sus lugares.

El primer gran momento del capítulo es cuando aparece Melisandre. La bruja roja se une a la lucha e invoca las fuerzas del Señor de la Luz para ganar esta guerra.

La gran batalla comienza y, de pronto, una tormenta sacude el campo de batalla, dificultando la lucha por la falta de buena visibilidad. Los muertos exhiben una lucha incansable y los dragones se ven comprometidos antes de tiempo.

Antes, el Rey de la Noche había hecho su entrada triunfal montando al dragón zombie y avanzando implacable por medio de la batalla.

El gigante que luchó junto a Jon Nieve ahora es un gran zombie que empuja a Lyanna Mormont y la acaba matando, no sin que antes la joven líder haga lo propio con él clavándole un puñal en el ojo. También se despiden Theon Greyjoy y Jorah Mormont, que muere protegiendo a su Khaleesi.

Es el momento de más tensión puesto que todos los grandes personajes están en apuros. Mención aparte merece Arya que, en mitad de la batalla, exhibe su mejor técnica de lucha, dejando a Sir Davos boquiabierto.

A punto de concluir todo, el Rey de la Noche llega hasta Bran. Ambos se miran, están muy cerca. Pero, de repente, aparece Arya. Esta salta sobre el Rey de la Noche, que la agarra, pero ella logra por debajo sujetar la espada y clavársela en el cuerpo, matándolo. Y, con él, se desintegran también todos los muertos que había convertido, incluido el dragón zombi que amenazaba a Jon.

'La larga noche' de Invernalia ha acabado...