Según el escrito de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press, el primero de los casos de abuso sexual a menor se produjo entre mayo y julio de 2016, cuando el acusado, miembro del Colegio Oficial de Psicología de Castilla-La Mancha, atendía semanalmente en su casa a una niña de 12 años por déficit de atención.

Las sesiones consistían en entrevistarse primero con la madre y, a continuación, pasaba una hora a solas en el despacho con la niña aplicándole técnicas de relajación e inducción a la hipnosis, "sin conocimiento ni consentimiento de su progenitora", dirigidas a mejorar su concentración, autocontrol y autoestima.

Sin embargo, la Fiscalía considera que cuando se ganó su confianza aprovechó al menos ocho sesiones para, "con el fin de satisfacer sus libidinosos deseos sexuales" y "amparado en el estado de somnolencia" de la menor que estaba tendida en la camilla, le tocaba el pecho y los genitales por debajo de la ropa, la besaba en la boca introduciendo su lengua y llegó a hacer que cogiera sus genitales.

Al terminar la consulta, P.J.M.C. conminaba a la menor a que mantuviera en secreto lo ocurrido en su despacho y que no se lo contara a su madre, llegando a regalarle un teclado y una visita a un centro de recuperación de animales.

SEGUNDO CASO

Por otra parte, desde mayo de ese mismo año trataba a un niño de 7 años con problemas conductuales en el ámbito escolar y las sesiones se realizaban junto a los padres y su hermana de 11 años. Pero el 8 de noviembre, "sin contar con el conocimiento y el consentimiento de sus progenitores", llevó a cabo una sesión individual con la menor, en lugar de con su hermano, en su despacho, y repitió con ella la conducta que con la otra niña aprovechando su estado.

En la siguiente consulta, el 14 de noviembre, repitió esa conducta, siempre según el escrito de la Fiscalía, y al terminar le pidió también a esta niña que fuera un secreto y no lo contara, algo que hizo esa misma noche debido al fuerte impacto emocional que sufrió y que hizo que requiriese tratamiento psicológico y su derivación a la Unidad de Salud mental Infanto-Juvenil del Sescam.

En ambos casos, la Fiscalía considera que se trata de un delito continuado de abuso sexual a menor de 16 años con abuso de superioridad, por lo que solicita para el primero de los casos 12 años y para el segundo 5 años y medio, además de inhabilitación, prohibición de acercarse a las menores y sus familias, y que indemnice a cada menor con 50.000 euros.