El hombre sigue sin colaborar con la Guardia Civil, que se encarga de la investigación y ayer realizó un registro de su domicilio, ubicado en el casco del municipio sureño.

En principio, la principal hipótesis que se baraja es que el hombre había planificado el crimen aprovechando la visita de su mujer -con la que estaba en trámites de separación- y sus hijos a la isla, y preparó una excursión por la zona alta del municipio para llevar a su familia a una cueva con el pretexto de buscar huevos de pascua.

Según el relato que ha expuesto su segundo hijo a los agentes, de seis años y que escapó de la cueva hasta ser atendido por unos vecinos, el hombre empezó a agredir a su esposa y su hijo mayor hasta provocar su muerte, ha relatado estos días a los periodistas una vecina holandesa que hizo labores de traductora ante los agentes.

El niño se encuentra bajo la tutela del Cabildo de Tenerife y se está a la espera de si, finalmente, algunos familiares viajan desde Alemania para acompañarle y colaborar en las labores de investigación.